Lo que más me toca es que reconozcas que no lo entiendes. La mayoría viene acá a explicar su propio deseo, a justificarlo o negarlo. Vos escribís que estás perdido sin pedir licencia, y eso es honesto.
Y después el cactus. Que sepas que va a doler y querés hacerlo igual - eso no es ignorancia, es sabiduría. La fe que decís no es certeza, es seguir queriendo aunque duela. Eso es lo que la práctica me enseñó: a veces abrazar lo imposible es lo único sensato.