Lo que no me gusta de ir a terapia en consultorio es que si lloré ese día, salgo con la cara hinchada, mocos incontrolables y tener que ver por donde camino interrumpe mis lagrimas, que perno.
La cuestión es que ese día tocamos un tema que realmente pensé que no era importante para el desarrollo de mi persona, hablamos unos minutos de los trastornos de la conducta alimentaria, en el fondo sé que algún tipo de trauma hay en mi como la mayoría de las y los argentinos, heredado de una madre, padre, tía o abuela, de la tele! o vaya a saber.
Unas noches después, tuve un sueño con un relato bastante estructurado, como casi todos mis sueños (debido a el control que busco según mi psicóloga del momento). Estaba sentada con el mate y mi plato de tostadas y frutas cuando recordé lo que habité durante esa noche, obviamente en mi inconciente quedaron unos pensamientos.
Por qué la maldad es representada en mis fantasías con la gordura? una gordura que roza lo patológico, no hay términos medios, no hay limite en lo que aprendí que es saludable y sin querer o quizás queriendo, me respaldo en tablas abaladas por la OMS. Hay en todo esto, un TCA escondido? o es tan evidente y está tan normalizado que no lo veo?
Medio termo después, me di cuenta que siempre intento justificar lo fácil que puedo controlar la forma de alimentarme, pero desde cuándo? cuando fue la primera vez que subir de peso representó un problema para mí? Recuerdo un día adolescente, fuera del colegio, compartiendo con compañeras y compañeros, a pesar de tratar de buscar en mi memoria el tema de conversación o por lo menos sus caras, lo único que llega a mi mente es lo molesto que se sentía mi pantalón, un pantalón que se usaba a la cadera, la moda impuesta desde la cultura pop del momento, me veo acomodándolo todo el tiempo. Habrá cambiado eso el humor del día? no lo sé, pero por algo lo recuerdo
En qué momento había cambiado la relación que tenía con la comida, siempre había sido compartir, conocer sabores nuevos y ricos, hay pocos sabores que no me gustan, no sé en que periodo de la vida comenzó a ser la co-protagonista también de la ansiedad.
Un dato no tan extra es la manera de ver de mi familia sobre este tema, siempre lo aislé porque no pase tantos años como hija o hermana, aún así al parecer hay cosas que vienen en la memoria de vidas pasadas, de dolores pasados, de patrones repetidos por generaciones.
No se terminó el termo, pero esta charla conmigo misma fue interrumpida por mis amichis para ir a escalar. Nos vemos la próxima