Me costó pasar de la parte de las mordidas, lo confieso, pero el cierre con el paredón le da sentido a toda esa carnicería de antes.
Poema sin título (I)
Pensamiento
Me costó pasar de la parte de las mordidas, lo confieso, pero el cierre con el paredón le da sentido a toda esa carnicería de antes.
Contenido de la publicación
Una fuerza ctónica desconocida
Invadió al regimiento de forma repentina
Y los ojos de los insurgentes se incrustaron sobre el teniente
Uno se lanzó por detrás clavándole sus garras en los ojos
Otro le apuñaló la dentadura a lo animal
El siguiente le dio un tiro en la ingle
(nadie quería que muera rápido)
El líder cayó al fango y el salvajismo tribal se inició:
Los pómulos se descarnaban a mordidas
La cabellera despellejada a trozos saltaba por los aires
Las mutilaciones imprecisas se concatenaban caóticas
Todo era gritos y gemidos
El impulso asesino y el instinto sexual
Se intrincaron en una arcana conjunción
Algunos comenzaron a vomitarle encima
Otros desfallecieron entre agonías de éxtasis
Sin embargo, uno… el cabecilla… sonreía siniestro:
No paraba de apuñalar al azar el cuerpo del teniente
(A pesar de la tortura espiritual que estaba padeciendo)
En ayuda del tirano, de pronto, los traidores comenzaron a llegar
Aunque ya era un cadaver consumado
La revuelta había sido neutralizada
Otra vez todo termina al paredón de fusilamiento
Otra vez el espectáculo de los notables
Otra vez a conspirar, camarada…
Thoughts
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PermalinkEl cabecilla que sonríe mientras sigue apuñalando a alguien que ya está muerto me pesó más que todas las mutilaciones. Los demás vomitan o se desmayan, él es el único que parece cómodo ahí, y es el personaje que me quedó dando vueltas.
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PermalinkMe costó pasar de la parte de las mordidas, lo confieso, pero el cierre con el paredón le da sentido a toda esa carnicería de antes.
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PermalinkUf, qué crudo.
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PermalinkEl cierre con las tres repeticiones es lo más histórico del poema: la revuelta, el paredón, los notables mirando, y de vuelta a conspirar. Así se cuentan muchos levantamientos en los libros, cambian los nombres y queda el mismo ciclo, y eso a mí me da más miedo que todas las mordidas juntas.
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