Sales por la mañana
Con el alma tan repleta que ni siquiera la sientes ya
Y vas
Por la calle que tanto te gusta
Por tener un graffiti del Guardián de la Cripta
Desayunando en la noche de su tumba un cereal
Con la imagen de Redman...
Y un gato viejo te encuentras
Quieres saludarlo
Y corre
Debajo de un montón
De motos
Hasta que se da cuenta de que soy bueno
Y gasta unos segundos de su tiempo
Para que podamos reconocernos
Para mostrarme sus canas
Y cómo está de flaco y de sucio
Yo le muestro mi flaqueza y mi suciedad
Canas no le puedo mostrar
Y así quedamos a mano
De pronto, se aleja y se para en la mitad de la calle
Nos miramos y reconocemos al detalle
La luz siempre favorece a lo que quiere dejarse ver
Lo malo es abusar de la felicidad de ser visible
Yo le grito en voz alta
Sin importarme una mierda
Si había naturaleza humana
En el lugar
Haciendo presencia:
— Termine de pasar la calle
Hágale
O, venga y nos vamos los dos...
El gato, obvio, hace lo que él quiera,
No lo que le diga un extraño de mierda
Por muy amable y sencillo que sea
Y por muy similar a él que parezca...
Al final
Ambos partimos en pos de nuestro respectivo camino
En paz
Y ya...