No te quedaste...
No te quedaste para tomar el café, para cortar la torta, para merendar juntos.
No te quedaste, para hablar de la vida, de astronomía y quizás del fútbol.
No te quedaste, cuando hacía frío, cuando hizo calor y para apreciar la primavera.
No te quedaste, para olerte un rato más, mientras me mirabas de esa manera.
No te quedaste y contigo te llevaste mi rosario de bolsillo.
No te quedaste para mostrarte mi cadenita en el tobillo.