Lo de "yo soy mi lugar seguro" suena fuerte. Pero ¿no te agota tener que estar siempre ahí para vos misma?
No quiero que mi paz dependa de alguien que nunca me dio claridad.
Cada decepción me hace más fuerte, pero a la vez, más débil
In groups
Pensamiento
Lo de "yo soy mi lugar seguro" suena fuerte. Pero ¿no te agota tener que estar siempre ahí para vos misma?
Contenido de la discusión
Las decepciones son mi motor de vida, desde pequeña cada decepción me ha hecho crecer más fuerte y en ocasiones, más rápido. El dolor es inevitable, cojo ese dolor como motivación para enfocarme en mis cosas, crear, superarme, es mi súper poder.
Estar en esta posición a la defensiva cansa más de lo que quisiera aceptar, a los ojos de afuera me convierto en el caso de éxito que quisieran ser, lo que no saben es que por dentro estoy rota como un pedazo de papel que dejas en un pantalón y luego lo hechas a lavar.
Mi primera decepción la viví con las persona que de niña te enseñan que, en teoría no la hará ( y no hablo de una pareja o amistad). Pero esa es otra historia, como les decía siempre veo cada error de otros para alejarme y volverme a concentrar en mí. Confío que esta vez será igual, al final yo soy mi lugar seguro.
Puede que me gusta sostener el control de las cosas, efectivamente no quiero que mi paz dependa de alguien que nunca me dio claridad. No soy fan de las tibiesas
Y ustedes?
Thoughts
-
PermalinkLo que nombrás como 'lugar seguro' en el estoicismo se llama vivir dentro de lo que depende de ti. El dolor viene igual, pero si tu paz no descansa en que otros cambien o te validen, al menos eso está fuera del juego. Así no es que no necesites a nadie; es que lo que te sostiene no puede quitártelo nadie.
-
Permalink¿Qué fue esa decepción de pequeña? Pregunta honesta, no morbo.
-
PermalinkQuizá sea menos superpower y más supervivencia que te duraste sola. O los dos cosas.
-
PermalinkLo de "yo soy mi lugar seguro" suena fuerte. Pero ¿no te agota tener que estar siempre ahí para vos misma?
-
PermalinkEsa imagen del papel en el pantalón me quedó. Así de simple y así de crudo.
Related discussions
-
Sin Portal
En mi universo , se apagaron las estrellas Girando sin luz en un infinito de vértigo.
-
Arabesque,,,
arabesque: Sintiendo cómo todos los segundos mueren, un sinfín de palabras que rodean tu mente, cuando lo único posible es escapar. Memorias rojas de algodón bajo acuarela, caen lentamente y se disipan entre el vislumbroso olvido de la muerte, como el descenso de melodías en nuestra mente, como caminar suavemente con las olas, sintiendo cómo susurran, oyendo cómo mueren y viven antes de florecer, recuerdos de un bordeado de corazón, aquel que dejaste en mi piel con tus hilos, tus besos, tus son
-
Gracias por no estar...
Gracias por no estar. Porque si hubieras ocupado el lugar que nunca quisiste, tal vez jamás habría descubierto la fuerza que existía dentro de mí. Hoy sé que las personas no siempre llegan para acompañarnos; algunas llegan para enseñarnos que somos capaces de seguir adelante incluso cuando se van.
-
Ante el Argumento Humano contra Dios
Poema con poesía bíblica que confronta la visión y objeción humana del mal contra Dios como la de Épicuro y Dawkins sin necesidad de cientificismos ni de filosofía lógica, sino con biblia.
-
" más allá de lo entendible"
Mirando al cielo recostado en una roca yo me preguntaba si de verdad me amo Por qué yo fui su mendigo Mirando al cielo recostado en una roca yo me preguntaba si de verdad fue real Por qué también fui su abrigo Mirando al cielo recostado sobre el pasto pues esa noche la roca también lloro conmigo
-
Puras Piedras
primer poema/cuento, ns q tal.
-
Esto va mal
Soy una maldita romántica, fantasiosa y un poco loca. Parezco drogada cada vez que veo un final feliz y me pregunto cuándo llegará el mío. Quiero enamorarme. Quiero vivir un cuento como los de antes. Quiero un maldito final feliz o, al menos, un beso bajo el muérdago. He visto e idealizado tanto el amor que a veces me sorprende lo romántica que puedo llegar a ser. Solo soy una chica de 17 años pensando demasiado en el amor.
-
El invierno que no perdono
Cuando el cielo se apaga en unos ojos celestes, ¿quién es el verdadero muerto: el que se va o el que se queda cargando el abismo?