Estoy aprendiendo a soltar, o por lo menos eso me hago creer...
He tomado por rutina el atormentarme por las noches, donde la penumbra alcanza su cumbre,
Y el silencio parece serlo todo, donde solo estoy yo, mi cigarrillo y esta extraña figura que me observa desde la oscuridad. ¿Tal vez solo sea un presagio de mi demencia? O quizás... Bueno, ya da igual.
He retomado la lectura, para no morir por falta de conocimiento, aunque siendo sincero, "Poe" no me ayuda mucho con eso, a veces no sé en qué centrarme, si irme por la literatura o la psicología, aunque el punto de ambas llega al mismo final...
He llegado a la conclusión de que ser malo no es tan malo; no tienes a nadie que te moleste, alguien que escriba o llame, gastas tu tiempo en cosas importantes para ti, sin la necesidad de ofrecer atención a una persona ajena... Te vuelves tu mejor amigo, (qué pésima idea ser tu mejor amigo) y convives con tu mayor enemigo, "Tú".
Pero... He llegado a la conclusión de que ser malo quizás, si sea un poco malo, según la psicología( lo leí en una revista de hace 10 años), existen ciertos vínculos que fomentan al crecimiento de la personalidad humana, y bla bla bla, (es muy tedioso tener que redactar todo eso). Bueno dónde me quedé?, como le seguía contando, al final ser malo si un poco malo.
Y terminaré siendo como un malo de película antigua, ese que vive alejado de toda la gente, en un bosque lluvioso, en una casa oscura y arrinconada, donde su única compañía es su sombra y sin embargo en la noche suele abandonarlo.
Pero estoy aprendiendo a estar sin ti, aunque a veces quisieras que estuvieses aquí...