Mis lágrimas ya no me pertenecen.
Son la historia que cuenta
una herida que aún no sanó.
Te hablan de lo que quisieron que fuera.
Te cuentan, bajito,
lo que quise ser
y no había podido.
Te hablan de lo que hicieron
y no pude detener.
Hoy refrescan el rostro
de aquella mujer
que siempre quiso ser.
9 oct 2026
Vale Fischer