¿Será que algún día saldré de este bucle sin fin?
¿Será que algún día encontraré la salida
a este desespero constante?
Mis dedos sangran cada día más.
Todo el mundo avanza
y yo me quedé atrás.
Vivo victimizándome,
y cada vez que digo que voy a cambiar,
mi maldita yo se detiene.
Sé que todos perdieron la fe
de que un día cambiaré,
y no me quejo,
pues, siendo sincera,
la esperanza también se me fue
hace mucho tiempo.