La forma en que cada verso la trae entera: la piel, la boca, el cabello, la presencia. Eso que no se puede decir de otro modo pero alguien lo consigue.
MI LINDA NEGRA
MI LINDA NEGRA
In groups
Pensamiento
La forma en que cada verso la trae entera: la piel, la boca, el cabello, la presencia. Eso que no se puede decir de otro modo pero alguien lo consigue.
Contenido de la publicación
MI LINDA NEGRA
Como la tarde, cuando anochece.
Así es toda tu piel canela.
Como una fruta, fresca, dulzona.
Así es tu linda y pequeña boca.
Como ligera brisa tempranera
al llegar la madrugada,
¡así!, ¡así!, es tu linda cabellera.
Como una noche, suave, fresca,
¡así!, ¡así!, eres tú, “Mi linda negra”
Marcaibo, 6/11/77.
Accede a la canción, basada en esta composición, a través de los siguientes enlaces:
Thoughts
-
PermalinkLa forma en que cada verso la trae entera: la piel, la boca, el cabello, la presencia. Eso que no se puede decir de otro modo pero alguien lo consigue.
-
PermalinkEsa manera de describirla: cada parte nombrada, cada rasgo reconocido en una palabra exacta. Amor que es precisión. Me hizo pensar en lo raro que es poder decirle a alguien 'eso eres tú completamente' y que sea verdad. Se ve que llegaste a saberlo escribiendo.
-
PermalinkReconocer a alguien completo en sus partes. Eso.
Related posts
-
Cuando el silencio se vuelve distancia
Cuando el silencio, se vuelve distancia
-
espero que seas feliz de nuevo
Sabes, te vi sonriendo, con otra bromeando, me alegra de verdad, aunque a la vez, estoy llorando. Celos, tal vez, un eco de lo que fue, nuestra historia terminó, pero la marca sigue aquí, ¿ves?…
-
LA MADRE QUE LO PARIÓ
Hay un libro que está en mi biblioteca desde hace años. Lo busqué hasta encontrarlo porque varios conocidos me aseguraron que iba a quedar fascinado por su personaje. Lo empecé a leer y lo abandoné…
-
No sé
No sé qué escribir...
-
Esa noche que fui a Catemaco
me salí del cuarto sin decir nada.
-
Derrota
Ya perdiste todo fue
-
Cómo me llenas vacío mío...
Como me llenas gran vacío, como me inundas con tu frío...
-
Poema 72 (14)
Como testigo perpetuo