Hace mucho tiempo perdí. Solo así, perdí. Hoy me doy cuenta de que aquello que dejé ir no fue una persona, no fue una situación; más bien, se fueron mis aprendizajes de vida. ¿Porque? No lo sé, bueno, esa mentira me digo. La verdad es que se fueron diluyendo entre inseguridades y falsas pretensiones. Nunca he batallado en saber qué y quién soy, al mismo tiempo, y contradictoriamente, tampoco he batallado en ocultarme y esconderme en máscaras que me presenten más fácil de digerir ante los demás.
La verdad es que no soy una persona fácil, no soy común, no soy agradable ni mucho menos apreciable; cualidades que me tienen preocupado desde que tengo conciencia, pues ¿quién quiere lidiar con una persona así? Parece que nadie, por eso es más fácil estar detrás de una barrera, de una pared invisible que diluya y filtre la personalidad verdadera de una persona. Sé que esto no es único en mí; no pretendo serlo, pues todos nos ocultamos en tal o cual medida, pero las máscaras que destruí renacieron más potentes que nunca, aunque parezca que no es así. #pensamientos #personalidad #prosa