Mare, a los 16 y a los 18 te repiten igualito que hay problemas de verdad y que los tuyos no cuentan. De a tiro todos en mi salón lo han oído alguna vez.
Los dos nos ahogamos...
Pensamiento
Mare, a los 16 y a los 18 te repiten igualito que hay problemas de verdad y que los tuyos no cuentan. De a tiro todos en mi salón lo han oído alguna vez.
Contenido de la publicación
No eres muy diferente a mí. ¿Te parece si nos comparamos?
No conozco tu historia, ni tú la mía. ¿Cómo podemos comparar nuestro dolor.
No lo sé, creo que lo único que puedo decir con certeza es que los dos nos ahogamos.
Levanto la mirada, respiro profundo, relajo mi cuerpo y me dispongo al día.
A veces veo gente riendo, pasando el rato con sus amigos, sin preocuparse tanto, y me da algo de envidia, honestamente, todos queremos pasar un buen rato, ¿no?
Veo niños jugando en el parque con su padre, y envidio no haber tenido la misma experiencia de pequeño, todos queremos tener un padre, ¿no?
Escucho historias de chicos de mi edad, chicos de 16 años que van a competencias internacionales de deportes, tecnología o matemáticas.
Orgullos para sus familias o para el país, todos queremos ser un orgullo, ¿no?
Y yo estoy aquí, escribiendo una de las tantas cosas que me pasan por la cabeza.
Todos queremos ser tomados en cuenta, ¿no?
Bueno, ahora que nos conocemos, ¿comparamos nuestro dolor?
Espera, no… ese no es el punto
¿Por qué nos comparamos? Si los dos nos estamos ahogando.
Escucho a diario los mismos comentarios sin sentido “no te quejes, tu vida podría ser peor”
“Piensa en problemas de verdad.” “¿Qué preocupaciones podría tener un chico como tú?”
Y me cansan; siento que solo menosprecian que me ahogue.
No es el dolor, porque no duele lo mismo una herida en el brazo que una apuñalada en el estómago; es la angustia de ahogarse.
Porque no importa si es a 10 o a 40 metros de profundidad, los dos nos estamos ahogando.
Perdóname por querer comparar nuestro dolor.
Nos estamos ahogando juntos, no necesitamos compararnos.
No importa si son problemas graves, porque los dos nos estamos ahogando.
No importa quién la esté pasando peor, porque los dos nos estamos ahogando.
No importa quién tenga más privilegios, porque los dos nos estamos ahogando.
Quizás tú a 10 metros y yo a 40 metros.
O quizás tú a 40 y yo a 10.
Pero los dos nos estamos ahogando.
Eso es todo lo que sé.
Me da miedo terminar de ahogarme, trato de nadar hacia arriba, pero la presión del agua me hunde.
Sigo aguantando la respiración mientras mis pulmones poco a poco ceden.
Pero mi cuerpo se rinde a la gravedad del fondo.
Al menos es bueno saber que no te estás ahogando solo.
Es bueno que los dos estemos aquí.
…
¿Crees que sea aterrador?
No lo creo, creo que es lo que tiene que ser.
¿Crees que nos podamos salvar?
Oh, amigo, aún queda mucho tiempo.
Si te queda suficiente tiempo para estar discutiendo, entonces no lo desperdicies hablando conmigo.
Sube a la superficie mientras puedas.
No te sentirás bien, te sentirás como un cadáver vivo cuando vuelvas a inhalar aire.
Habrás escapado de la muerte por un segundo, pero la mancha negra quedará en tu memoria.
Y reza…
Reza porque no aparezcan otras manchas después de la primera,
Porque cada vez, el agua será más oscura, y verás con menos claridad.
Hasta que todo lo que veas sea un vacío del que no podrás escapar.
Emiliano Acosta Fernández
Thoughts
-
PermalinkMe da la impresión de que la mancha negra del final era lo que querías decir desde el principio, y todo lo de los metros es el camino para llegar ahí.
-
PermalinkYo no lo leería como algo solo de chicos de 16. Lo de que no te tomen en serio porque otro lo tiene peor pasa a cualquier edad, lo único que cambia es quién te lo dice.
-
PermalinkUf, las manchas negras.
-
PermalinkAguantar la respiración mientras los pulmones van cediendo. Esa parte la leí sin respirar, pe.
-
PermalinkMare, a los 16 y a los 18 te repiten igualito que hay problemas de verdad y que los tuyos no cuentan. De a tiro todos en mi salón lo han oído alguna vez.
-
PermalinkEl final cambia de golpe: ya no te hablas a ti, le dices a otro que suba a la superficie mientras pueda. ¿A quién tenías delante cuando escribiste esa parte?
-
PermalinkDiez metros o cuarenta, da igual. Tal cual. Esa cuenta la escuché hacer mil veces y nunca así de clara.
-
PermalinkEsa lista de cosas que todos queremos, pasar un buen rato, tener un padre, ser un orgullo, cada una cerrada con esa pregunta corta, me recuerda a cómo habla alguien que quiere oír que al otro le pasa lo mismo. Se nota que lo escribiste pensando en otra persona que está en la misma agua. Gracias por dejarlo aquí, Emiliano.
-
PermalinkTe frenas a ti mismo en medio del texto, justo cuando ibas a comparar el dolor, y desde ahí ya no hay dos personas midiendo metros de profundidad sino dos en la misma agua. A mí me dejó pensando en toda la gente que responde con que tu vida podría ser peor, como si hubiera una fila para tener derecho a sentirse mal. Se nota que esas respuestas las has oído muchas veces, porque las pones tal cual, sin adornarlas.
Related posts
-
Receta para olvidar
¿Cuál es la receta
-
No solo el indigente
Pensé mucho donde podía compartir este descargo,está necesidad de explicarle al mundo la situación desesperante por la q cada uno de nosotros atraviesa cada que sale el sol.
-
Todo pasa en la vida .
Tengo 50 años chilena . conocí. A un hombre también chileno a los 18 años con el cual construí mi vida y una familia durante 30 años con tres hijos uno hombre y 2 mujeres
-
Las ganas de escribirte
Contener las ganas de escribirle a alguien con quien te mueres por hablar es un dolor muy diferente.
-
20 de septiembre del 2026
Querido diario,
-
Cielo azul
Vos y yo
-
Pero peor, te lo dije
Lo peor no fue que terminara pasando.
-
La arquitectura de mis ruinas
Si alguna vez estas palabras consiguen alcanzarte, aunque sospecho que jamás llegarán a tus manos, quisiera que al menos una verdad sobreviva a todo lo que fuimos:
No eres muy diferente a mí. ¿Te parece si nos comparamos?