Ver pasar los días y todas sus horas;
he aceptado cuanto me han querido dar,
no hay lucha que valga todas mis tristezas
que cargo en lo hondo de mi oscuro ser.
Miro en lo lejano desde el silencio,
ando entre mis pasos sin saber qué hacer;
lo que un día fue bello, hoy solo es amargo;
tal vez lo que queda es vivirlo así.
Desolada vida, no hay nadie a mi lado;
pienso en lo que viene y muy solo estoy.
Ya para ese tiempo, cuando quede solo,
tal vez lo más bello sea ya morir.