Te fuiste dejando silencio
donde antes había canción,
y aunque quise detener el tiempo,
el reloj siguió su dirección.
Guardé tus recuerdos despacio,
como quien guarda lluvia en las manos,
sabiendo que todo lo vivido
algún día se vuelve lejano.
Quizá duela aceptar la distancia,
quizá cueste aprender a soltar,
pero incluso con el corazón roto
hay caminos que vuelven a empezar.
Y si mañana ya no estás,
si nuestros mundos toman otro sentido,
llevaré lo bueno de nosotros,
pero no viviré en lo perdido.
Porque el cielo cambia de colores,
porque las heridas dejan de arder,
porque aunque hoy parezca imposible,
la vida continúa… y yo también.
poesia inspirada en "Life Goes On"