Durante toda la semana estuve distrayéndome de lo que realmente sentía
Y ahora realmente bajo a la tierra. Dejo de evadir lo que aparecía en mi mente a la noche y pensaba: "No importa, no tengo que solucionar eso ahora, solo tengo que dormir"
Hoy, no lo hice. Hoy escuché esa voz de mi cabeza
Y escucho que lo extraña. Que lo extraña a él, extraña la manera en que me hacía sentir y extraña la idealización que tenía de él, por más que sepa que no estaba bien idealizar.
Extraña que alguien la quiera románticamente y que sea la única persona en su vida. Y si no es así, que por lo menos se lo haya hecho sentir.
Esa voz quisiera volver. Quisiera volver a tener otra semana a su lado, escuchando como me cuenta que fue a andar en bicicleta y las cosas que le pasaron mientras lo hacía, por más que sea de lo único que hablemos.
Muy en el fondo, esa voz por más que no lo quiera aceptar sabe que, por más que no se hayan conocido muy a fondo, y no sepa cada detalle de él o su vida, sabe que es el amor de su vida. Esa persona, que marco tanto su vida que va a estar para él todas las veces que quiera aparecer, abriéndole las puertas de su corazón con felicidad y emoción por más que sepa que va a salir gravemente herida.