Todos buscamos la felicidad, pero en realidad, ¿qué significa la felicidad? cada uno tiene su propio concepto de felicidad, como por ejemplo: la fama, la riqueza, ser profesional de éxito, entre otros.
Para mí la verdadera felicidad es pasar tiempo de calidad con mis seres queridos, también conseguir mis metas y objetivos. Aparte de ello también me importa impulsar, motivar y enseñar a otros a poder levantarse de las tormentas más violentas.
Así me forjaron las tormentas, de cada caída aprendí a levantarme, con paso firme y seguir adelante, sin miedo al futuro que yo misma puedo construir.
Hoy me siento orgullosa de todo lo que he logrado, a pesar de las mil adversidades que tuve que enfrentar. Aquello que alguna vez quiso destruirme terminó forjándome como un diamante: resistente, valioso y listo para deslumbrar con su propia luz.
Y si algo deseo es que mi historia también pueda servir de inspiración para otros, para que descubran que dentro de cada corazón existe una fuerza capaz de levantarse, sanar y volver a brillar.
Porque quizás la verdadera felicidad no consiste en tener una vida sin tormentas, sino en aprender a atravesarlas sin perder nuestra luz.