En la oscuridad de mi corazón no existe límite ni perdón.
Te quiero para mí, en cada pensamiento, en cada mirada, en cada latido.
No comparto lo que amo.
No permito que nadie se acerque a lo que me pertenece.
No es amor lo que siento, es devoción.
Y mi devoción es oscura, obsesiva, eterna…
Quiero poseerte.