QuĂ© caja tan vacĂa…
Solo hay cuatro paredes, un pequeño espacio y el eco de mis propios pensamientos.
Me pregunto cómo será el mundo allá afuera.
ÂżSerá tan vacĂo como esta caja?
ÂżO estará lleno de colores, de vida, de personas y de momentos que todavĂa no conozco?
A veces quisiera salir.
Quisiera abrir la puerta, sentir nuevamente la luz sobre mi rostro y descubrir todo aquello que existe más allá de estas cuatro paredes.
Pero qué miedo salir.
Qué miedo volver a sentir la luz después de acostumbrarme a la oscuridad.
Qué miedo abrirme otra vez, dejar que alguien entre y descubrir que puede volver a herirme.
Entonces quizá me quede un poquito más en mi caja.
AquĂ, escuchando mis propias voces, rodeada de mis lágrimas, abrazando aquello que me duele porque, al menos aquĂ, sĂ© cĂłmo sobrevivir.
Porque afuera de mi caja todo parece tan bonito…
Pero Âży si no lo es?
ÂżY si vuelvo a salir y vuelven a romperme?
Quizá por eso sigo aquĂ.
No porque no quiera conocer el mundo, sino porque todavĂa estoy aprendiendo que salir de mi caja no significa necesariamente volver a sufrir.
Tal vez algĂşn dĂa abra la puerta.
Tal vez algĂşn dĂa vuelva a sentir la luz sin miedo.
Pero por ahora…
DĂ©jame quedarme un poquito más aquĂ.