Como diría Whitman, hoy me celebro y me canto a mí misma
Me desnudo sin pudores y lo siguiente son pretexto de mis rimas
Expresaré como en inusitadas veces, lo que fantasea mi angustiado corazón
Puedo ser tan sencilla como un poema de amor, o tan compleja como una ecuación
Revelo y desvelo mi extremada sensibilidad
Cuando me acompaña la soledad y realizo pequeños actos de bondad
Una palabra, una sonrisa, un abrazo de un ser querido
Es suficiente para mitigar alguna tristeza que pudiera albergar,
Solo tengo momentos cumbres de afecto; es mi forma de amar
Cuando me entrego a una causa, lo hago con denuedo y esmero;
Más aún si es por mi familia, un amigo; lo que más valoro y quiero;
Tengo defectos y virtudes, mencionaré alguno;
Reservada hasta el extremo, agradecida como ninguno.
A veces me embarga alguna preocupación, una congoja;
Puede alegrarme una canción, y un halago me sonroja
Una nostálgica empedernida, busco la belleza y la sabiduría;
Leal y comprometida, no me dejo llevar por habladurías.
Me desagradan las injusticias, la incomprensión y los prejuicios;
Nadie sabe lo de nadie; por lo tanto, suspendo el juicio;
Me fascina la lectura, la escritura, la música y el deporte;
Disfruto una charla, buena compañía; experiencias que me aporten.
Intelectual, aburrida, distraída, me atribuyen ciertas cualidades;
Mujer de sentimientos nobles, procuro practicar valores encomiables
Desentrañar el misterio, descifrar lo incognoscible; me gusta lo complicado
Encontrar el propósito de mi vida pretendo y ansío cosas con valor y significado
Confieso que no he sido dotada para ciertos tipos de destrezas
Cuando me invade la inspiración, salen a relucir ideas elevadas y excelsas
El arte, lo motriz; son mi talón de Aquiles;
Pero eso no hace que desista, ni claudique
Puede conmoverme la mirada de un niño, una pálida flor;
Anhelo que me recuerden como un ser de paz, de luz y de amor;
Concluyo este humilde y genuino soliloquio, afanosa y pretenciosa;
Permítanme presentarme, una aspirante a escritora; ¡Con orgullo mi nombre es Rosa!