El emisario Kinki
Un extraterrestre enorme, de tres metros de altura, surcó el laboratorio con dos zancadas hasta llegar frente a la doctora. Alzó las manos en el aire a modo de saludo.
La computadora habló:
—¡Saludos, chupavegas! Soy el boludo de Arteeirus B, de Artesiadas.
Todos estallaron en risas.
Mario se llevó la mano a la frente, negando con la cabeza por la incomodidad.
—Está mal configurada la PC.
Y todos rieron todavía más.
La doctora, completamente avergonzada, miró a Mario.
—Llamá al robot B-56.
Mario llamó al robot, que se acercó para configurar la computadora del emisario.
—Idioma: adolescente promedio —ordenó.
La computadora respondió:
—¿No? ¿Ese no? ¿Qué? ¡Todas, robot de mierda!
Las carcajadas volvieron a llenar el laboratorio.
El emisario Kinki no entendía absolutamente nada, pero permaneció allí, esperando pacientemente.
Finalmente, el robot encontró el idioma adecuado: arthiano educado.
—Buenas tardes —dijo la computadora.
La doctora suspiró aliviada.
—Listo. Ahora sí.
La computadora comenzó a hablar en arthiano con el emisario.
—Saludos, gente de la Tierra. Saludos, arthianos. Soy Jacinto. Buena yerba.
—Saludos —respondió la doctora—. Soy Mercer.
El Kinki se acercó y cruzó las manos con las de la doctora en señal de saludo.
Luego, la doctora comenzó a ponerlo al corriente de todo lo que habían investigado. Le mostró los análisis, los informes y todos los datos obtenidos hasta ese momento.
El Kinki examinó cada uno de ellos mientras la computadora traducía.
—Veinte miligramos de altura y micropaldma de veinte... Doscientos de mercurio y tres mil líquidos...
El Kinki observó los datos durante un largo momento, con expresión seria.
Después comenzó a responder.
Sus explicaciones fueron extensas y le dieron a la doctora muchísimas respuestas a las preguntas que todavía tenía. También aportó información que hasta entonces desconocían.
La doctora comprendió que estaba avanzando por el camino correcto.
Más tarde, el Kinki visitó al preso.
Después de la visita, se retiró tranquilamente y se dirigió a su hospedaje.