Hoy me siento extrañamente feliz
Hoy me siento extrañamente feliz, y es una sensación tan agradable. Es como si estuviera flotando entre las nubes, y sonrío por la tranquilidad que me genera.
Me siento extrañamente feliz porque estoy compartiendo momentos inolvidables con mis amigos, mi familia y Dios. Me río tanto cuando estoy con ellos que siento una alegría en el pecho que hasta me dan ganas de llorar.
Hoy me siento extrañamente feliz porque volví a leer mi libro favorito y lo disfruté tanto como la primera vez que lo leí. Me siento feliz porque, después de tanto tiempo, estoy volviendo a escribir y a mucha gente le está gustando lo que escribo. Feliz porque volví a bailar salsa artística y me di cuenta del increíble potencial que tengo. Feliz porque estoy haciendo arte. Y qué tonta fui al olvidar que hacer arte me hace feliz.
Así que, si hoy me siento extrañamente feliz, es porque volví a crear, volví a vivir y volví a reír.
Y, si puedo recomendarte algo, es que sonrías. No hay sensación más linda que sonreír.
Hoy me di cuenta de que ser feliz no solo se trata de lo material, sino también de disfrutar de los momentos con las personas que amas. Se trata de crear, amar, dar y recibir, vivir y sonreír en plenitud con las pequeñas cosas que la vida te regala.
Porque, al final, la felicidad nunca estuvo en llegar a un lugar; siempre estuvo en volver a encontrarme conmigo misma.