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Hermosos días que caen y caen-ian-Cap1 Spoiler

A-DEATH-POET
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Existe un cap0 para los que lo quieran leer entero.

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Pensamiento

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leoenvozalta

¿De verdad nada de esto es culpa tuya? Vos sos el que tiene que estar en esa clase al lado de esa gente todos los días. ¿Cómo seguís?

¿De verdad nada de esto es culpa tuya? Vos sos el que tiene que estar en esa clase al lado de esa gente todos los días. ¿Cómo seguís?

Contenido de la publicación

Existe un cap0 para los que lo quieran leer entero.

Hoy me levanté hablando poemas, con mi frasco de pastillas en la mano. Oh cómo me estresan los días de clases, oh cómo me estresan. Al final no puedo elegir sí quiero ir o no ¡Si padre no me hubiera obligado a venir hubiera huido lejos de aquí! lo más lejos posible de este infierno llamado colegio…

Poco a poco es como si mis días se acabarán aún más rápido, aunque deseara que fuera de tal forma me entristece en cierta manera. Empecé a escribir.

Querido Diario: hoy te lloro ya que Ian ha sido mi nombre durante estos pobres años que he deseado ser poeta. Mi amada me ha sido de mucha ayuda, cada uno de sus dulces besos que me da cada mañana me hacen feliz, recordar la razón por la que vivo, por la que el sol brilla tanto en estos años; pero no tanto como ella. Quisiera poder olvidar todos mis males al estar en sus cálidos brazos… Pero el aula con olor a madera mojada, llena de caras desconocidas , las butacas que crujían en lo que escribía me rompían lentamente.

No sé bien quien soy

y aun necesito saber quién eres.

Te he visto a la distancia,

aun no comprendo si me entiendes.

El querer conocer cada rincón,

descubrir lo que siento en tu mirar

y el “por qué?” del sentir esto

que se aleja al verte suspirar.

Sin saber a quién sigo

pidiendo a alguien quien ayudar.

Estaba terminando de trazar tristes letras en el descanso que dan de clase en clase ya que el profesor llegaba tarde. Como es de esperar todos comienzan a hablar más alto, se escuchan quejas pobres a los alrededores. Trate de concentrarme en mi mundo. Por un segundo pensé que nadie miraba, que escribir era invisible y que el mundo se había callado para dejarme fluir pero allí se escuchó Lilith

–¿Estás escribiendo otra vez?

Voltee hacia ella quien estaba parada a mi lado izquierdo, su pelo marrón largo y ondulado se colaba en mi butaca haciendo que no pudiera ver completamente mi hoja.

Con una pequeña sonrisa entre los labios y continuó con un

–Querido.. ¿de nuevo? –

Soltó un pequeño suspiro.

– bebe, no malgastes tus horas-

Sus dedos se dirigieron a mi cuello arreglándome el uniforme y quitandome la corbata como para hacerla de nuevo. Con unas pocas vueltas y su mirada puesta en lo que hacía le envolvió hasta convertirlo en un lazo, un pequeño moño azul marino.

-¡Ahora te vez divina!

Me sonrió.

-A ti te quedan hermosos, no como a mi.

Le sonreí de vuelta y ella volvió a quitarme el moño formando mi corbata otra vez, acompañado de un beso en mi frente. Sus besos siempre llegan antes de que yo termine una frase, antes de yo poder entender del todo su lengua extraña que aun busco amar.

Sentí algo se agrieto un poco dentro de mi. Un pequeño dolor en mi pecho que desapareció y allí escuche un leve sonido.

Volaron las hojas detrás de mí, ella abrió los ojos del susto y se levantó de un disparo gritando el nombre de un demonio

-¿¡VIKTOR!?-

Juro no me distraje por tanto tiempo, pero ya estaban hechas pedazos, confeti en una fiesta. No me pregunte a mí mismo quién había hecho eso si ya inconscientemente lo sabía. No se si fue porque este me estaba mirando fijamente con sus ojos huecos y un poema en su mano o porque estaba acostumbrado a estas cosas que llaman bromas, aunque yo no les encuentre chistes. Era como si el mundo estuviera en slow motion, soy un espectador más sin poder parar de mirar la pantalla.

Como una explosión de fondo los otros compañeros siguieron tirando los restos del papel, y aunque no estaba nevando el frío vacío que sentía en su mirar con el blanco del papel me acordaba algo…

-Por favor para..

tartamudee en voz baja pero no era mi primera vez tratando con él, tendré que soportarlo hasta fin de año, así que sabía que no podía hacer nada más que llorar y como si hubiera escuchado

– Al acabar clases te veo.

me respondió con una gran sonrisa en el rostro y salió del aula antes de que entrara el próximo maestro a regañarnos por el desorden

–¡¿QUE SE SUPONE QUE HACEN?!

Gritó el profesor, y supongo que se escuchó mucho más lejos de lo que pensó, tan lejos que llegó a sacarme del trance en el que había entrado inconscientemente

–Esto no es un parque ni zona de juego para que ustedes lo tomen de relajo, así que díganme quién es el responsable de todo este desorden… ¡O VERÁN CINCO ENSAYOS ESCRITOS A MANO!

Sin dudarlo mucho se levantó el mejor amigo de Lilith. Vance, y apuntándome me acuso.

–Todos los papeles son de Ian. Pero bueno, somos taaan infantiles que nos pareció “emocionante” la idea de hacerlo confeti.

Mientras hablaba utilizaba las manos, no hacía movimientos exagerados ni ansiosos. Más bien lentos y precisos como si cada uno estuviera unido a cada oración, al decir confeti terminó con un leve aplauso o más bien el sonido de sus manos al unirlas. Es algo que él hace mucho al terminar de hablar.

-¿Me dices que todos quieren el ensayo?

Volvió a hablar el profesor. en sus arrugas se veía su frustración.

No era mentira lo que dijo Vance, pero como si fuese por instinto los demás empezaron a levantarse. Poco a poco mi nombre fue pasando por el boca a boca de cada uno.

Ya no tengo valor de mentir, tampoco para defenderme.

-Si levanto la voz le caeré mal a todos-

pensé, y ella acaricio mi cabeza ¿leyó mi mente? no lo sé, pero con su dulce mirada me decía algo; Levanté la mano para hablar.

–Perdón profesor, recogeré todo.

Él suspiró y empezó a borrar la pantalla de proyección llena de garabatos para poder iniciar. Y así como lo dije lo hice. Con permiso salí del aula con nervios recorriendo mi piel para buscar la escoba al almacén pero de camino algo me llamó la atención. Desde el gran cristal del pasillo se veía una mitad del patio allí Viktor estaba ayudando a barrer mientras hablaba con el conserje. Me detuve a observar la escena, Viktor suele hacer esa clase de cosas como si se encubierta “que buen estudiante es” todos dicen eso. De vuelta a mi camino al almacén no habian escobas, Viktor se adelantó .Algunos destruyen primero sin que el mundo se de cuenta. Volví al aula.

-¿Y la escoba?

Me mira el maestro al ver que llego con las manos vacías.

-Las están usando, no hay disponibles.

Hubo un silencio, el profesor se veía a punto de estallar, se puso la mano en la frente masajeandose a ver si eso calma algo de sí. En el fondo algunas personas se reían. En un momento el profesor se detiene y me mira.

-¡PONTE A LIMPIAR DE UNA VEZ!

Todos se callaron, los pelos se me pusieron de punta del grito que me había dado.

-Pero… ¿Como?

Me agarró de la oreja echándome la cabeza abajo mientras me quejaba del dolor y empezaron a reírse de nuevo.

-Busca una funda y RECOGE TODOOoo esto .. ¡A MANO!

Me dejó la oreja en paz y se cruzó de brazos.

-Las pobres máquinas de limpieza no tendrán que sufrir por ti, piénsalo así.

-Ok..? Bueno ehh..

-VETE!

-¡¡OK!!

Me fui corriendo otra vez buscando huir ¡digo! la funda. Con una aspiradora saldria mejor limpiar todo pero no están al alcance de los alumnos. Otra vez de camino al almacén por curiosidad vi por la ventana por curiosidad de si Viktor seguía allí, él y el conserje estaban uniendo unas escobas rotas a la mitad con cinta adhesiva.. ¿Cómo se supone lo rompió? Mejor ni le doy mente. En el almacén agarre una funda mediana del almacén y

-OH!..Todas las escobas están-

-Si si, fue un accidente que tuve con un amable muchacho que me ayudo a limpiar. ¿Sabes? Este anciano aún puede limpiar mejor que toda máquina ¡honhonhon!

El conserje estaba en la entrada del almacén, entró y agarró otra cinta adhesiva. Esa vieja máquina humana que lleva años trabajando por lo que la felicidad le llama, aunque no me gusta su trabajo es alguien de admirar.

-¿Qué hace un muchacho tan pequeño rebuscando por mi guarida?

Me hace gracia su forma de hablar, su voz entrecortada y gruesa en palabras tan amigables.

-Solamente busco algunas fundas para recoger algunos papeles tirados por el aula.

-El espíritu de la limpieza a mano, en tus ojos me veo, pequeño jovenzuelo.

Me guiñó un ojo, agarró dos escobas rotas y se dirigió al patio de nuevo. Que interacción más rara fue esta, que viejo amigable me tocó. Con mis fundas volví al aula. El profesor solamente me miró de reojo y siguió hablando de su clase, me agache en el suelo para empezar. Todos me miraban recogiéndose uno por uno, no sentí vergüenza, no me sentí humillado, aunque sus miradas dijeran que me quieren hacer sentir eso. Estaba feliz de ayudar, de quitarles un problema de encima ya que por uno pagan todos.

Empecé a murmurar mientras limpiaba el desastre. Con alguna esperanza mientras recogía los papeles poniéndolos la blanca funda trataba de ver si podía repararlo.

-Sí, eso hago... Eso estoy haciendo... Lo hago. Lo hago por ella. Para ser mejor. Eso es suficiente... ¿no? Sí. No necesito más razones. No necesito más razones…Yo necesito más, no, yo…eh

Los trozos de papel eran demasiado pequeños, demasiado arrugados como para tratar de unirlos, mientras mi mente recuerde poco sigue valiendo. Todo hubiera sido más fácil si el colegio dejara usar los instrumentos electrónicos de limpieza..

y así mismo se acabó la clase. . El timbre sonó cuando estaba fuera del aula para deshacerme de la basura. Todos empezaron a salir en lo que yo entraba al aula en busca de mi dinero dentro de mi mochila. El profesor fue el primero en marcharse y vio a Viktor en el pasillo

-¿Que haces saltando clases? Te pondré algo más que solo una ausencia.

-Estuve ayudando al viejo conserje a limpiar el patio, sus huesos resuenan cada vez que dobla su espalda mientras barre así que pensé que podría ser de utilidad.

A la distancia estaba el conserje así que le hizo señas para que viniera.

-No puedes estar sacando alumnos de sus clases para-

-No tenía ni idea que estaba en clase, fue muy amable conmigo el muchacho. Perdone lo está vez por favor no merece ser castigado por sus buenas acciones Señor Nik.

En lo que hablaban Vik se quedó con la frente en alto sonriendo como si tuviera la certeza de que nada le pasaría. Siempre parece tener todo en su mano.

Volvi dentro del aula, dirigiéndome hacia mi mochila para buscar el dinero de mi almuerzo, Lilith estaba delante mio a unos metros de distancia mirándome como si me estuviera preguntando si perdí el dinero ya que estoy durando tanto, pero sus ojos me recorrían con calma, como si estuviera evaluando cuánto más demoraría en reaccionar así que rompió el silencio con un suspiro acercándose a mi lugar.

–La humillación que te dieron no fue justa para alguien como tu

Su tono era suave como un susurro

-Te puedo dar un repaso de la clase si eso deseas.

Mi corazón se empezó a acelerar mientras se acercaba más como si esperara algo más de mi , mire de reojo a la puerta sin palabras, los chicos no estaban. Apretando el dinero trate de contestar. Se agacho un poco para estar a mi altura y me rodeo con sus brazos.

-O si quieres voy a tu casa esta tarde

Un escalofrío recorrió mi espalda ella sonreía como si se estuviera burlando de mi.

– T-Todavía no creo que ehh…. No me he estado sintiendo bien

Tartamudeé quitándomela de encima y me alejé nervioso, caminando hasta la puerta del aula sin esperar alguna respuesta, pero..

–Se te nota, se te ha notado demasiado…

Oye perdón ¿Ok? Te extrañaba. Hace tiempo que no hablamos…Es como si en vacaciones te hubieras desvanecido… Estaba hablando con Vance y Viktor sobre eso hace unos cuantos días..

Quizás por eso destrozaron tus poemas.

Se escuchaba enojada por mi respuesta. Su voz sonó más seca y triste a la vez, no tenía que verla para saber que su expresión cambió, sentí una puñalada en la espalda.

-Lilith… Perdón es que yo..

Con la mirada baja agarró sus cosas y se fue dejándome solo en el aula.

Puede perseguirla pidiendo disculpas, pero la vergüenza me persigue a mi... No quería saber cuánto la había decepcionado.

-Como si en vacaciones me hubiera desvanecido.. Yo. Aah..

Realmente no quería que se fuera, no quería me dejara, salí del aula y corrí hasta el patio con mi vergüenza encima

Quise quedarme.

Quise huir.

No hice ninguna.

Mi corazón se quería salir de mi pecho, por sus palabras, no sabía si sentirme mal por su comentario o el sentirme patético por no quedarme con ella, quizás ambas. pero qué más daba.

Me paré en una esquina alejada de todo a pensar en mis acciones.

-Que primer día de clases más horrible.

Me recosté en una pared mirando a lo lejos la cafetería. Estaba con pocos estudiantes ya que no habían salido todos aun, no creo que haya sido un buen lugar detenerme aquí. Poniéndome una mano en el pecho agarre aire y me trague todos mis sentimientos al sentir un puñetazo en la panza, algo duro atravesó mi estómago. Todo el aire escapó de mis pulmones en un solo jadeo ahogado, el aire se fue antes que el miedo. Mi cuerpo se dobló sobre sí mismo, mis rodillas chocaron contra el suelo. Un ardor amargo subió por mi garganta, no podía permitirme vomitar sin tan solo comer y antes de que pudiera procesarlo escuche.

– Mira que patético ¿Hey Vance escuchaste todo?

-Si, escuche todo. Estábamos los dos, idiota.

-Mira quien lo dice.

Con la mirada en el suelo solo podía ver la sombre de ellos dos, Viktor al frente mío observando mi dolor y Vance como unos pasos más atrás. Viktor se dio la vuelta para seguir hablando con su amigo. En lo que yo me retorcia en el suelo, subí la cabeza mientras me arrastraba alejándome y pude verlos con más claridad.

-Te estás muriendo de celos lo veo en tu pálida cara… ¡Mira lo rojo que estas!

Viktor se estaba burlando de Vance, se veía lo ofendido que estaba este por su risa.

-Es como si cada día se te deshace más y más el cerebro, ¡oh!

Vance se puso la manos en la boca abriendo los ojos como si hubiera dicho algo mal, y de allí volvió a su tono y expresión normal a continuar con un

-Perdón, perdón, la verdad se me había olvidado que ya lo tienes, así que cierra.la.boca.

Viktor se empezó a reír a carcajadas, cuando se detuvo, volvió a dar la vuelta hacia mí, agachándose y rebuscando en mis bolsillos por mi dinero y con una mueca se largó Vance se fue atras de el.. Ojalá se largara de mi vida. Sé que eso es imposible.

Me quedé tirado, el suelo estaba frío. Yo también. Mi cuerpo entendió antes que yo todo lo que pasaba. Un vacío en mi pecho donde los demás sólo pasaban a mi lado, como sombras que me ignoraban y en medio de todo alguien se sentó a mi lado, su sombra me cubría del sol que me quemaba, pero yo me seguía retorciendo del dolor. No lo conocía, pero lo había visto antes, estaba afuera junto a Vance y Viktor esperándome hace unos minutos en el aula ¿Quién es? ¿Por qué está aquí? ¿Qué quiere de mí? Levante un poco mi cabeza para mirarlo mejor…Se veía preocupado, se levantó dándome la mano

–¿Quién?…

Agarré su mano, él me ayudó. sus manos…Eran frías.

No me defendió de Viktor ni es como si fuera a darme dinero o algo de comer, pero me siento mejor gracias a él.

–Sander, mi nombre es Sander, supongo que tú eres Ian. ¡Soy nuevo, un gusto!

Me sorprendió por un segundo el hecho de que sepa mi nombre, pero me acordé de que todo el curso lo sabe y si no lo sabían, hoy se lo aprendieron gracias a Vance y Viktor

–¿Tanta pena doy...?

Traté de aguantar mis lágrimas, algo me hacía sentir vulnerable en ese momento. Sander se me quedó mirando por unos segundos como si no tuviera una respuesta para esa pregunta.

–Te acaban de golpear y humillar, no sería agradable contestar con sinceridad.

Una pequeña risa penosa salió de mí.

“No sería agradable contestar con sinceridad”

me chocaron esas simples palabras, Sander me hizo el día.

Nos pasamos un rato hablando, no más que pura porquería esperando que el recreo se acabara.

Thoughts

  • capitulo_y_medio

    Me gustó que dijeras que estabas feliz recogiéndolo todo, que no te sentiste humillado aunque querían que sí. Eso es fuerza aunque no lo sientas así.

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  • melisaenlacola

    Sander llegó de la nada en el patio cuando ya todo era oscuro. ¿Vuelve a aparecer o eso fue su única cosa?

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  • mediocapitulo

    Lo de Vance acusándote del desorden cuando todos hicieron lo mismo fue tan injusto. Me reconocí en ese momento donde nadie se te atreve a defender.

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  • leoenvozalta

    ¿De verdad nada de esto es culpa tuya? Vos sos el que tiene que estar en esa clase al lado de esa gente todos los días. ¿Cómo seguís?

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  • hojaSuelta

    Hay algo hermoso en cómo el conserje lo trata con una ternura que nadie más en el colegio le da. No dice mucho, solo está ahí. A veces eso es suficiente.

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  • hastalapagina40

    Viktor destrozó los poemas en el aula como si fuera un chiste. ¿Ese muchacho siempre fue así o pasó algo que lo convirtió en eso?

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  • dosdelamadrugada

    Me dolió la parte de Lilith yéndose enojada y él sin saber si quedarse o huir. Esa indecisión a los 15 años duele de un modo muy real.

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  • lo_lei_en_el_bus

    ¿Lograste terminar algo completo antes de que todo se hiciera confeti en clase?

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