En medio de tanto querer y dejar de querer, el dos de septiembre me gustó mucho: una fecha de calendario y de pronto todo el poema tiene suelo.
Pensamiento
En medio de tanto querer y dejar de querer, el dos de septiembre me gustó mucho: una fecha de calendario y de pronto todo el poema tiene suelo.
Contenido de la publicación
Si te consuela saberlo,
aún te amo, ya no te busco
en los lugares donde no estás.
Y te encuentro en el silencio.
Si quieres honestidad,
he dejado de amarte,
ya no espero tus mensajes,
ni tus palabras de aliento.
Lo entendí cuando dijiste:
«Necesito que me ames de otra forma».
Si te sirve de consuelo,
te amaré en el paso del tiempo
y, sin importar dónde estés,
el dos de septiembre
siempre te encontraré.
Ahora lo sé...
Porque vemos con claridad
lo que ya no está.
Thoughts
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PermalinkEl dos de septiembre como fecha fija me recuerda a cómo funciona la memoria con la gente que se fue: uno puede dejar de esperar mensajes, pero el calendario no se entera y te la devuelve cada año. Apuesto a que ese día pesa distinto que el resto. Gracias por subirlo, me gustó leerte!
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PermalinkEn medio de tanto querer y dejar de querer, el dos de septiembre me gustó mucho: una fecha de calendario y de pronto todo el poema tiene suelo.