Lápices voraces manchando páginas
con nuestras almas
¿Con qué otro color vamos a pintar?
No habrá tregua,
ni amnistía para lo que no aguante la fuerza de nuestra verdad.
Son nuestras letras
¡y las usaremos exáctamente como nos de la puta gana!
¿Cómo más?
Jajaj...
Sin pedir permiso ni disculpas.
Sin excusas.
Ábrele la puerta a tus sueños y pesadillas
muestra tu luz colorida o la intensidad de tus sombras
Muestra tus maniobras,
muestra tu exactitud irrompible,
tu indomable habilidad.
Muestra lo que sea que sea para ti una verdad indiscutible,
o un delirio incoherente que te haga feliz por un instante.
"Rebélate y Escribe"
Dice una poetisa de las más fuertes
de las que un anonimato irrevocablemente salvaje habita desde siempre
Y es cierto
¡Muestra la fuerza de tus dientes!
muéstrate, no te alejes de la luz visible,
haz hasta lo imposible por no callarte.
Sigue inflexible, los lapiceros se acaban
pero el mar de tu alma no podrá secarse
¡Es lo único que te pertenece!
No dejes de escribir, vierte en el papel
lágrimas, risas, preguntas, sol, luna, piel,
minutos, sueños, mentiras o verdades,
dimensiones inexistentes, cercanas realidades,
Y todo aquello de lo que tu alma sea dueña indiscutiblemente.
No te reserves ni un ápice,
Te vas a morir ome gonorrea, ¿por qué deberías callarte,
Invisibilizarte?
En un mundo que sólo quiere esclavizarte, ponerte bozales,
meterte las manos en las entrañas hasta mentales,
lo mejor que puedes hacer es demostrarles
que no eres domesticable,
que si bien existes en el mundo real, este mundo no puede ni alcanzarte,
ni definirte ni cambiarte.
Es, a lo sumo, una fuente de materia prima inagotable
para la creación de nuestras abstracciones
nada más.
Nuestro mundo ideal
es el que podemos definir, controlar, manejar
desde nuestras letras,
seamos escritores de lo que sea
que nos salga de la cabeza.
Esa es nuestra máxima libertad...