La vida se desvanece
aquí y allí.
La vida se desintegra.
Solo permanecen nuestras almas,
danzando sin cesar.
Me abrigará la brisa
que me hablará de infancia.
Me humedecerá la lluvia
de tus preocupaciones lejanas.
Estará aquí y allí,
y muy dentro mío.
Y eso será eterno.
Vale Fischer
10-08-01