Lugares cargados de emociones, unos sin poder explicar otros sin para de replicar.
Una veces son instantes que pestañeas y te lo pierdes,
Algunos se hacen tan largos que las pisadas duelen y agrietan nuestros pasos.
Hoy cierro una más, llena de emociones, llantos y alguna sonrisa.
Me dejado la piel, noches sin apenas dormir, ira y a la vez comprensión conmigo mismo.
Puedo decir que ha sido una de las experiencias donde más he aprendido hablarme.
Ha resolver sin ayuda solo mi voz interior y un no te rindas.
A darme cuenta que lo mas importante que tenemos es lo que está hecho de carne y hueso colgando de los hilos de tu alma.
Mañana si dios quiere empiezo otra etapa sin expectativas, sin esperar nada solo seguir aprendiendo yo, mi mochila y todo su interior, pero cada vez mejor ordenado y equilibrado.