Mi apuesta es que Estrella Medallada no hablaba del castillo y que lo sabe perfectamente. Mandar a Gizmo a buscar donde no es le sirve a alguien, y ese alguien acaba de abrir los ojos.
El prisma del pasado
Pensamiento
Mi apuesta es que Estrella Medallada no hablaba del castillo y que lo sabe perfectamente. Mandar a Gizmo a buscar donde no es le sirve a alguien, y ese alguien acaba de abrir los ojos.
Contenido de la publicación
Gizmo seguía pensando en las palabras de Estrella Medallada.
“Vuelve al lugar donde comenzó todo.”
Para él, la respuesta parecía bastante sencilla.
El lugar donde había comenzado su vida era el castillo.
O al menos, eso era lo que Gizmo creía.
—Entonces tengo que regresar —dijo finalmente.
Atlas y Cronos se miraron.
Ellos habían llegado a una conclusión diferente.
Lo ocurrido aquella noche no les había parecido una simple coincidencia.
Aquel extraño sonido de alas.
La presencia que los había seguido.
El valle.
El templo.
Y aquella criatura que parecía conocer secretos sobre Gizmo que ni siquiera él mismo conocía.
Para ellos, todo aquello era una advertencia.
Una advertencia de que Gizmo no debía alejarse demasiado de las murallas del reino.
Atlas inclinó las alas y comenzó a cambiar el rumbo.
—¡Espera! —exclamó Gizmo—. ¿A dónde vamos?
Atlas no respondió.
Cronos tampoco.
Gizmo comprendió demasiado tarde hacia dónde se dirigían.
El reino.
—¡No! ¡Yo no quiero volver!
Intentó detenerlos, pero los dos corceles ya habían tomado su decisión.
Atlas aceleró.
Cronos voló a su lado.
Gizmo protestó, pero ninguno de los dos parecía dispuesto a escucharlo.
Ellos creían estar protegiéndolo.
Creían que llevarlo de vuelta al castillo antes de que alguien descubriera su ausencia era lo correcto.
Después de todo, si Gizmo había desaparecido sin permiso, tarde o temprano alguien comenzaría a buscarlo.
Y cuanto más tiempo permaneciera fuera…
más peligro correría.
Así que regresaron.
Contra la voluntad de Gizmo.
Las torres del reino aparecieron nuevamente en el horizonte.
Gizmo las observó con una mezcla de tristeza y frustración.
Había escapado de aquellas murallas buscando respuestas.
Y ahora estaba regresando a ellas sin haber encontrado ninguna.
Pero Atlas y Cronos no podían saber lo que realmente estaba ocurriendo.
No sabían que aquello que había seguido a Gizmo durante su huida no había desaparecido.
No sabían que las señales que habían interpretado como una advertencia eran, en realidad, otra cosa.
Porque cuanto más intentaban esconder a Gizmo…
más fácil era encontrarlo.
Cuanto más insistían en mantenerlo detrás de aquellas murallas…
más evidente se volvía su presencia.
Y sin darse cuenta, Atlas y Cronos estaban haciendo exactamente lo contrario de lo que pretendían.
No estaban ocultando a Gizmo.
Lo estaban señalando.
Como una bandera roja ondeando en medio de un campo oscuro.
Y muy lejos de allí…
algo volvió a abrir los ojos.
Algo que llevaba mucho tiempo esperando.
Algo que ahora sabía exactamente dónde estaba Gizmo.
El pasado había encontrado el camino.
Thoughts
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PermalinkLas torres apareciendo otra vez en el horizonte es lo que me dejó fría. A mí me tocó volver a un sitio del que me había ido, y llegar sin haber resuelto nada pesa más que no haberse ido nunca.
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PermalinkMe dio bronca que los corceles no le contesten nada, neta. Me pongo del lado de Gizmo aunque ellos tengan razón, porque decidir por alguien sin avisarle nunca termina bien.
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PermalinkLo estaban señalando 😨
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PermalinkMi apuesta es que Estrella Medallada no hablaba del castillo y que lo sabe perfectamente. Mandar a Gizmo a buscar donde no es le sirve a alguien, y ese alguien acaba de abrir los ojos.
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PermalinkMe copié lo de la bandera roja en un campo oscuro. Va a la libreta, debajo de otra que anoté hace años sobre esconder algo a los gritos.
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PermalinkEmpecé leyendo enojada con Atlas y Cronos y terminé del otro lado. Ellos no saben lo del templo ni lo de la criatura, solo vieron alas raras en la noche y decidieron con lo poco que tenían. A Gizmo tampoco le explicó nadie nada, y así los tres se quedaron protegiéndose de cosas distintas. Eso me pareció lo más triste del capítulo.
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PermalinkMe gustó mucho el momento en que Atlas no responde y Cronos tampoco. Ese silencio de los dos dice más que si se pusieran a discutir con él.
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PermalinkVeinticuatro capítulos y todavía sorprende que el peligro venga de los que lo cuidan. Atlas y Cronos deciden por Gizmo creyendo que lo salvan y terminan encendiendo una luz encima de él. Me quedé pensando en la cantidad de gente que hace eso sin enterarse. Gracias por seguir subiéndolos! ¿Vas a publicar la continuación pronto?
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PermalinkYo apostaría a que el lugar donde comenzó todo no es el castillo, y que por eso los corceles se equivocan de destino. Lo que acaba de abrir los ojos ya sabe el camino, así que las murallas no van a servir de nada.
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PermalinkMe huele a traición por parte de Atlas y Cronos, no lo ocultaban, más bien lo mostraban...pero con que intensión???
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Gizmo seguía pensando en las palabras de Estrella Medallada.