A veces no nos rompe solamente lo que vivimos.
También nos rompe sentir que tuvimos que atravesarlo sin una mano que sostuviera la nuestra.
Porque el corazón puede soportar muchas cosas.
Pero ningún corazón fue hecho para cargar el mundo entero solo.
Pedir compañía no es debilidad.
También es una forma de valentía.
"No me estaba destruyendo el dolor; me estaba destruyendo creer que debía cargarlo sola."