Y depronto así inicia una nueva historia de amor, a pesar que muchos ya no creen en el A M O R
Angie y Tony, se conocieron en otoño del año anterior, cuando las hojas comenzaban a teñirse de tonos dorados, rojizos y ocres, el clima fresco acariciaba sus mejillas y las primeras decoraciones otoñales empezaban a llenar las calles de calabazas, luces cálidas y coronas de hojas secas. Era esa época del año en la que todo parecía transformarse lentamente, como si la naturaleza anunciara que algunos finales también podían ser el comienzo de las historias más hermosas. Sin saberlo, entre aquel paisaje de otoño, también comenzaba a florecer el amor que cambiaría sus vidas para siempre.