De:Samantha Antezana Z.
El violín habla,
sin voz sin fin,
dice lo que calla mi alma al sentir.
Cada nota vuela,
como un suspiro,
toca lo que duele
y calma lo que miro.
Suena la cuerda,
tiembla el corazón,
y en cada acorde
vive una emoción.
La música queda,
aun si todo se va,
pues donde hay un alma,
una nota estará.
Si el amor se rompe
y si el celo se va,
queda una nota
que no morirá.
y si llega la muerte
con su frío andar,
mi voz será música
que te hará recordar.