Entre tantos balbuceos
que emite mi conciencia,
la vida se ha transformado
en una hermosa ciencia…
Una química de emociones
con cierta atracción física,
que eleva los sentimientos
hacia la teoría cuántica…
Las sensaciones más amplias
que las mismas matemáticas,
aunque con nobles trueques
como las burócratas políticas…
Sin embargo, las intenciones
no son del todo sociables…
Más bien, se da la biología
con ciertos instintos animales…
Ahora, si nos mezclamos
como gasolina y fuego:
¡Pues explotemos juntos!
Sólo dime a dónde llego…
Y si la vil psicología
eleva nuestra tempestad,
pues vámonos para el cielo
con tan gran altividad…
Tal vez tanta candela
por su voracidad quema;
así brillaremos juntos
como una hermosa gema…
Y si la ciencia resulta
tan cierta como la religión:
ven conmigo bebé hermosa,
¡para tener mucha acción!