No es cierto que el camino fácil es el del cobarde.
A veces es al contrario.
Pasas tu vida obedeciendo la ley moral.
Mientras esta desde arriba te pisa.
Te pone boca abajo.
Te cuelga.
No te quejas, solo te dejas caer.
No te lamentas, solo lo dejas pasar.
No caes en llanto, solo dejas que suceda.
Que termine para, con sigilo, ponerte en pie de nuevo.
Es solo un momento de tu vida.
Que a veces solo dura un día.
A veces un año.
11.
20 años.
Un día.
Suspendido en el aire.
Suspendido en el tiempo.
Cortando la soga lento.
A la espera de caer al suelo.
Y despacio volver a ponerse en pie de nuevo.