Vengo del anterior, donde el tipo apenas se explicaba. Aca suelta que el amor no sirve si no genera dinero y despues se pasa tres lineas justificandolo, que jamas se dejaria ser tan vulnerable. Nadie defiende tanto algo que le da igual. Ese parrafo es el unico sitio donde lo vi con miedo, y me gusto encontrarlo.
El closet II — Dias del consumo (3)
En un abrir y cerrar de ojos, me encontraba en una residencial de apartamentos para ir al de este peculiar hombre llamado jonathan, moviendo sus manos con guantes negros en los ultimos ocasos del…
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Vengo del anterior, donde el tipo apenas se explicaba. Aca suelta que el amor no sirve si no genera dinero y despues se pasa tres lineas justificandolo, que jamas se dejaria ser tan vulnerable. Nadie defiende tanto algo que le da igual. Ese parrafo es el
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En un abrir y cerrar de ojos, me encontraba en una residencial de apartamentos para ir al de este peculiar hombre llamado jonathan, moviendo sus manos con guantes negros en los ultimos ocasos del sol me explicaba que el trabajo por el que me contrataba era algo con lo que habia que lidiar dentro de su apartamento, especificamente en su cuarto, no os hagais ideas raras.
Jonathan me hizo seguirlo casi medio kilómetro a pie, sin entonar ni una sola palabra después de indicarme eso, durante ese tiempo estuve divagando sobre las posibilidades que había para tal atípico trabajo, ¿quería que le ayudará a resolver algo de carácter amoroso?, no parecía una persona que tendría esa clases de problemas, pues era atractivo, pero su personalidad era todo un algo.
La residencia donde vivía era ajena a la ciudad, o mejor dicho, estaba en la área más apartada de esta, no vivía casi gente aquí, era una observación válida en esta situación, fue lo primero que pensé. ¿Por que un joven en sus veintes decidiría vivir en un lugar tan apartado del centro de la ciudad?, tal vez podrían ser limitaciones económicas, o bien estudiaba aquí, pero eso no es importante, ¿no?, incluso al ver las cientos de ventanas que se alzaban a mi alrededor, estas proyecciones a la vida privada carecían de vida, estaban más de la mitad cerradas y sin ningún vestigio de vida, vaya ambiente.
Al subir a su casa, el joven nos hizo montarnos en el ascensor hasta el cuarto piso, intercambiando una miradas conmigo, noté que estaba mas serio y parecía incluso mas maduro, podría deducirse que entendía que ahora mi posición era de trabajador y como se enseña, la formalidad por sobre todo en el trabajo
Al llegar a su casa me sorprendí. ¡Vaya que era ordenado!, diría que incluso de forma un poco compulsiva, su casa era casi de completo en blanco, como un departamento genérico recién entregado, pero la atmósfera era por sobre todo muy distante a este concepto de generalidad, su sala de estar poseía un distribución basado en la geometría y el orden, con solo ver el mobiliario y los colores empleados se podía intuir que a Jonathan le gustaba demasiado la limpieza.
Partamos con la zona del sillon, el mas grande miraba frente a la puerta, era rojo, los otros dos, uno a cada lado y un poco curvados, parecian formar con el mas amplio una simetria del color, amarillo, rojo, azul, ese eran el orden, encima, habia un candelabro rojo que ilumino la oscura habitación cuando el joven prendio la luz.
-Ponte cómodo, estarás un par de horas aquí. -comenzó el pelirrojo adentrándose en su casa. - ¿quieres té? o eres de los que toma café a lo mejor…
-Con Té es más que suficiente, si no es mucha molestia. - respondí, apunto de colgar mi chaquetón en su perchero. - ¿puedo?
-Por supuesto, te acabo de decir, ponte cómodo.
La forma en la que habló parecía que la opción de poder colgar mi chaquetón no era solo eso, sino una obligación, él quería que lo colgara, no había otra forma.
Así que ahí estaba, una joven noche dominical que se podía disfrutar y yo estaba en la casa de un desconocido al que había conocido hace tan solo menos de unos 90 minutos, y además esperando una taza de té caliente de su parte, no pude evitar sentirme un aprovechado y en cierta parte, un picarón.
Debido al aburrimiento que empeze a tener por esperar que el agua hirviera y me sirvieran mi taza de té, proseguí explorando la curiosa vivienda de este hombre, ademas de esos sillones que ya habia dicho, tenia una alfombra frente al sillon rojo a los pies , la mitad negra a la izquierda, apuntando al color azul, parte blanca apuntaba al amarillo, formando una alfombra ciruclar que fomentaba la idea que todo estaba ordenado de manera geometrica, el chico enserio habia puesto empeño en mantener una imagen pulcra, eso es esencial en ciertas ocasiones, una primera impresion puede ahorrarte malas pasadas e incluso ayudarte en ciertas situaciones, este hombre sabia que hacia.
El resto del living room mantenía una atmósfera similar, su mesa era de un color café con tintes dorados, solo 2 sillas, una a cada extremo, ¿tendría predispuesta esta reunión?, en ese momento postuló que podría tener pareja.., pero lo descarté de inmediato, su personalidad excéntrica alejaría a cualquier, aunque siendo justos, la mía no estaba muy lejos de eso, no recuerdo nunca haber tenido una pareja amorosa, si la llegue a tener, me olvide ella, el amor no es útil si no genera dinero, es una emoción banal a mi gusto, puede destruirte si la usas en tu contra, jamas me dejaria ser tan vulnerable, es un paso en falso en mi cruzada por ganarme la vida.
-¿¡Lo quieres con azúcar!? -Gritó desde su cocina, desconcentrandome en mi análisis espacial.
-Solo dos cucharadas. - Balbuceo molesto por ser interrumpido.
Jonathan mato mi sobrepensar al poner las tazas en la mesa, una en cada extremo junto a las sillas, tal como lo pensé, el chico siempre esperaba una visita aqui,a pesar que debido a la ubicación de su casa en este limbo de apartamentos abandonados era casi nula la posibilidad que se animaran a visitarlo, pero eso no es de mi incumbencia.
Junto al té, me puso unas galletas con bañado de azúcar en un platillo cristalino, no soy muy fanatico de los dulces a pesar que ya dije mi gusto por las bebidas de fantasía, soy un hombre simple, mucho azúcar puede ser malo para la salud, ya había consumido mucho ese dia.
-No puedo ofrecerte mucho.
-No hace falta, estoy aquí por trabajo al final del día. - respondí sentándome en mi silla, Jonathan estaba en el extremo que miraba a la puerta, yo, al que estaba junto a los cuadros de su casa, aunque todos los cuadros eran solo fotos de él, ¿demasiado ego? a lo mejor no tendría una familia, o tenía una mala relación con ella, incluso, tal vez era como yo, y había nacido siendo un adulto.
-Bien, creo que es momento de que me explique, señor estafador.
-Llamarme señor estafador es un poco directo, ¿no?
-Es lo que es usted.
-En parte tienes razón.
Si maldita sea, la tienes pelirrojo, te lo concedo.
-Te contacte para que me ayudes con algo dentro de esta casa.
-Eso ya lo se, ¿por qué lo vuelves a recalcar?
-Porque solo puede ser resuelto en esta casa, o bueno, solo en el pasillo de mi cuarto. - dijo mientras se metía una galleta en la boca.
-me dijiste algo de tu cuarto, pero, ¿que tiene que ver eso con que estafe a alguien?, esto es raro, de a montones debo decirte.
El pelirrojo se dio el tiempo de masticar su galleta y tragarla antes de volver a iniciar el flujo de nuestra conversación.
-¿Qué piensas de lo que se conoce como perder el tiempo?
-¿Perder el tiempo? seria como lo que estamos haciendo ahora. - dije para luego añadir irritado. - oye oye, ¿de qué demonios vas con esta conversación sin rumbo?
-Es importante para lo que quiero que hagas, así que mantenla viva. - Jonathan sonrió para meterse un sorbo de te en la boca.
-Esta bien, mantengamosla la llama viva como dijiste, perder el tiempo para mi podría considerarse como una actividad o la falta de ésta en la que no se concreta nada real o subjetivamente satisfactorio, esa es algo como la definición de manual, para mi definición, sería algo que no me puede generar beneficio de por medio, como esta conversacion estupida.
-En serio eres bastante cínico. - respondió. - debes ser muy popular entre las mujeres..¿o con los chicos?
-Mi sexualidad no es de tu incumbencia.
-Claro que no, pero es divertido rebuscar en esas cosas.
.Pues para mi no es divertido preguntar a que le tiró, ¿sabes?, ni siquiera me importa a mi mismo.
¿Qué demonios intentaba hacer este hombre en aquel momento?
-Señor estafador, ¿cual es su nombre?
-¿Es importante?
-Otra vez, claro que no, ¿quieres omitir esta pregunta?
-Si. -respondí de forma seca para tomar un poco de mi té.
- ¿Qué edad tiene? - continuo Jonnathan con las preguntas sin rumbo
-35 años. - respondí ya muy enojado. - oye, ¿a qué vamos con estas preguntas?
-Es importante saber ciertas cosas de quien contrate, como tu edad, sexualidad o nombre, también podría sumar tus medidas, color favorito, ideología política..
-Todo eso no es irrelevante para lo que me estas solicitando, pensándolo, ni siquiera me has dicho a quien quieres que estafe..
Jonnathan dejó de tomar té para apuntar al reloj análogo que estaba detrás de él en el pilar sobresaliente de la pared, este tenía forma de gato, el reloj estaba en su estómago.
-¿Qué hora marca? - interrogó.
-¿mh?, pues son las 20:34pm, ¿por qué?
-Comencé a hablar a las 20:29pm, eso quiere decir que perdimos 5 minutos, ese digito puede cambiar el futuro de alguien, ¿no?
-dependiendo de la situación, por supuesto que sí. - respondí con cansancio. - como, en esos 5 minutos podría haberme largado de aquí y ya estar saliendo de estos departamentos…
-Jaja, muy gracioso. - comento con sarcasmo. -mi planteamiento va más de otro lado, en 5 minutos puede ocurrir una tragedia, puede nacer alguien y puede morir alguien en el mismo hospital en ese lapso, alguien puede estar en su día normal y en los próximos 5 minutos caerse y matarse, 5 minutos pueden cambiarlo todo.
-Aun no entiendo a qué vas.
-como dije, 5 minutos es relativamente un corto periodo de tiempo,pero en ese pequeño lapso grandes acontecimientos pueden suceder, ahora imaginate perder el tiempo 10 minutos, o una hora e, incluso más. - Dijo jonathan tornando su cara seria, volvio a tomar té, el idiota tenia la mala constumbre de sorbetear al beber.
-Entiendo que perder tiempo puede ser de suma importancia cuando necesitas hacer algo.
-Como cuando un adolescente necesita entregar un trabajo escolar y pierde el tiempo vagando hasta que llega el último día. - inquirio. - al final termina haciéndolo apurado.
-Es un buen ejemplo.
Desvía la conversación, las evasivas del chico eran bastante molestas, aun no entendía la estupidez a la que me había metido.
-¿Cuál es la razón de esta absurda conversación?- reitere. - si no me respondes de forma clara o haces que sigamos teniendo esta charla sin rumbo fijo, me ire por esa puerta sin más, sin reembolso alguno, me llevaré el dinero, considerándolo una paga por tener que soportar tu charla aburrida
-¿Crees que te dejaría irte tan fácilmente señor estafador?, te he pagado una jugosa cifra como para dejarte ir sin ayudarme.
-Pues tú mismo estás interfiriendo mi trabajo, que hipocrita..
-Hipócrita es una palabra fuerte!
Jonathan se metió la galleta en la boca y mastico, comenzó a hablar con la masa aún la boca, de forma asquerosa algunos pedazos salieron de su boca,que persona con poco modales..
-Tu ganas, terminemos esto, la razón por la que tuvimos esta charla sin sentido, ¿puedes comprenderla?
Lo deduje unos segundos, mire nuevamente el reloj, marcaba ahora las 20:39 pm, habíamos perdido 10 minutos, el tiempo en verdad puede pesar a veces.
Si si, a veces pesa mucho, yo mismo debo admitir que a veces pierdo horas sin rumbo fijo, es normal en mi rutina estos desvíos, ya que no soy un trabajador muy solicitado, sobre todo en tiempo de vacas flacas, pero cuando la demanda aumenta, me regocijo como un crío con sus golosinas, aunque en mi caso es con dinero, no soy diferente de un niño, eso e sun poco penoso, aun así, la idea de esta charla no tenía al inicio un sentido claro, solo habíamos matado tiempo como si fuéramos viejos amigos o estuviéramos en una cita, nada que fuera significativo, sólo observaciones redundantes y tontas.
Al punto que reflexionaba esto en mi mente, la idea comenzó a formularse, mi hipótesis fue clara.
-Perder el tiempo tiene algo que ver con este ‘’algo’’ al que debo estafar, ¿no?
-Exacto. - chiflo Jonathan sacando una risita burlesca. - estás en lo correcto, ding ding.
Jonathan hizo como si tocara un bombo y tarareo una canción de victoria, ¡que infantil!
-Entonces señor estafador,¿ vamos a mi cuarto?
-si con esto dejaré de perder tiempo, por supuesto.
-Creo que perderemos mucho más tiempo del que hemos derrochado hasta ahora, espero que tengas mucho tiempo libre.
¿Tiempo libre?, aunque no quería admitirlo, esos días estaba bastante ligero de ocupaciones, la respuesta en mi mente fue un sí, pero no dije nada para no tener que aceptar que era de forma práctica en ese momento, un vago que había conseguido un último trabajo antes de irse de la ciudad.
Thoughts
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PermalinkVengo del anterior, donde el tipo apenas se explicaba. Aca suelta que el amor no sirve si no genera dinero y despues se pasa tres lineas justificandolo, que jamas se dejaria ser tan vulnerable. Nadie defiende tanto algo que le da igual. Ese parrafo es el unico sitio donde lo vi con miedo, y me gusto encontrarlo.
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PermalinkLas dos sillas puestas una en cada punta, en un edificio donde no aparece nadie mas, me dejaron con la idea de que la visita estaba pedida desde antes del encargo. El estafador se pasa el capitulo entero contando lo que pierde y no ve que la cuenta la lleva el otro, con reloj y todo. Ahi se me puso bueno de verdad.
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PermalinkEl reloj con forma de gato y la hora metida en la panza se me quedo dando vueltas. Jonathan tiene la casa perfecta y encima el reloj hace una broma, como si el tiempo ahi dentro fuera un chiste suyo. Me dejaste con ganas de ver que hay en ese pasillo. Vas a subir el cuarto pronto?
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