Pálido estás, y no demuestra emoción,
cálida tu sonrisa, pero fingida tu alegría.
Tus ojos apagados son lo que demuestra tu tristeza;
tu corazon esta lastimado y tu alrededor desvanece con cada paso que das,
El amor que tuviste, camino hacia la bruma.
Te preguntaste si la culpa era tuya,
pero no hubo respuesta alguna;
pensaste en que hiciste mal, juraste no llorar más,
el juramento se rompió, cuando viste que la dama no era tuya.