Puedes decirle a la vida ¿Cambiaste? ¿Me adoraste?
O es la dicha de nuestra propia querencia a quien llamamos arte.
Cuestiono: ¿Qué es el arte?
Y tú me observas como si de un abismo se tratase…
Como un cristal roto,
como una gota mal usada para un simple sollozo.
¿Es esta la vida que abandono al despojo,
o es el mundo errado a punto de romperse como un cristal?
Al igual que el oro resguardado que se vuelve niebla al disiparse,
como las cantutas cuando se vuelven capullos
junto al viento con sus propios murmullos,
mientras respondes en mis labios cual si fuera tu propio orgullo.
Ahí es donde está nuestro arte, la muerte amando a la vida,
el canto sagrado al que evocas cada día:
mi hermosa flor del país que nació,
aquella que no calla, proclama la juventud con todo su corazón.
Acabas de voltear ¿acaso eres tú? ¿Cambiaste de verdad?
Eso es la belleza de nuestro arte, algo simple pero inmaterial
en el Perú que siempre busca brillar,
Con la dicha de las cantutas que lo acompañan en su caminar.