Los muñecos que besaban las heridas y que de grande se cambian por palabras de aliento frente al espejo me hizo pensar en lo poco que se habla de la parte chica de cuidarse: el mate, ordenar el cuarto, volver a un libro a medias. Apuesto a que mucha gente se va a reconocer en esa lista. Bienvenida a Seavien!
-El arte de convivir con uno mismo-
Pensamiento
Los muñecos que besaban las heridas y que de grande se cambian por palabras de aliento frente al espejo me hizo pensar en lo poco que se habla de la parte chica de cuidarse: el mate, ordenar el cuarto, volver a un libro a medias. Apuesto a que mucha gente
Contenido de la publicación
Quizás te preguntes qué tan difícil podría ser estar con uno mismo… La realidad es más difícil y dura de lo que las personas están dispuestas a aceptar. Cada día nos levantamos con nosotros mismos, con nuestras decisiones, con nuestros hábitos, con un reflejo de las cosas que hicimos o dejamos de hacer. A veces nos peleamos con nosotros mismos o nos echamos culpas por aquello que no pensamos mejor, por las veces en que no fuimos lo suficientemente maduros para cambiar o mejorar.
Pero, en medio de tantos reproches, ¿cuántas veces reconocés la paciencia y el amor que también te tuviste?
Hoy no vengo a recordarte lo difícil que sos cuando nadie te ve, ni las cosas extrañas que podés hacer y que los demás quizás no entenderían. Tampoco tus vergüenzas, tus secretos más oscuros o las veces que tuviste que pedirte, por favor, que dejaras de pensar tanto… Hoy vengo a recordarte todas esas cosas que pasan desapercibidas en el día a día, pero que son esenciales.
Levantarte y ponerle ganas, aunque no las tengas. Limpiar tu espacio para disminuir el ruido visual. Asearte, porque también es una forma de cuidarte. Prepararte un café, un té o un mate caliente para acompañar la soledad. Volver a ese libro que tenías abandonado hace meses, no porque te encante en su totalidad, sino por la paz y la calma que te brinda dejar, por un rato, las emociones en pausa.
Quizás, cuando eras chico y te lastimabas, eran tus muñecos los que estaban ahí para besar tus heridas. Tal vez mamá y papá trabajaban todo el día, la niñera estaba distraída o tus abuelos estaban demasiado ocupados para darte ese momento de atención. Entonces, solo te tenías a vos y a esa rodilla raspada.
Y, a veces, la vida adulta se parece mucho a eso, solo que sin muñecos. Ahora tus muñequitos son las palabras de aliento que te das cada día: mirarte en el espejo y darte fuerzas, sentarte en la cama en soledad y hablar en voz alta para poder escucharte, dialogar con vos mismo o negociar lo que te cuesta.
Tuviste que aprender a arreglártelas a solas con lo que te pasaba y con lo que necesitabas. Cuando alguien se acercaba, se sentía como si la luz entrara por un momento a través de la cortina y su calor llegara a tus mejillas. Esa calidez hacía que la sala donde jugabas solo se sintiera como un hogar. Hasta que esa presencia se iba y todo volvía a sentirse oscuro y solitario.
Quizás así fuiste conociendo la vida y la soledad. Comenzaste a escucharte más, a entenderte más, a negociar con vos mismo lo que te gustaba y lo que no, lo que aceptabas y lo que no. Con el tiempo, estar con vos se fue haciendo más cómodo, más fácil…
Aquella luz cálida que sentías cuando alguien se acercaba también estaba dentro de vos, aunque todavía no supieras cómo encenderla.
La respuesta siempre fue la misma: paciencia y amor.
Andueza B. Victoria
—Alguien que aprendió desde la soledad—
Thoughts
-
PermalinkPor el tono, esto lo escribiste ya del otro lado, cuando estar sola dejó de pesar tanto. Suena a alguien que se acuerda y no a alguien que todavía está ahí.
-
PermalinkLos muñecos que besaban las heridas y que de grande se cambian por palabras de aliento frente al espejo me hizo pensar en lo poco que se habla de la parte chica de cuidarse: el mate, ordenar el cuarto, volver a un libro a medias. Apuesto a que mucha gente se va a reconocer en esa lista. Bienvenida a Seavien!
Related posts
-
ANIMALES DOMESTICADOS
Nietszche opinaba acerca de la locura de los que dirigen la humanidad, qué ven al hombre como un perro domésticado, faldero. A Nietzsche le daba asco exactamente eso: que los que mandan trataran al…
-
Eres tú otra vez
Ahí está otra vez intentando hacerme dudar pensar y repensar
-
Montañas
La montaña te enseña que el camino puede ser duro pero también hermoso
-
Frases Filosóficas/mi caos
si las armas fueron para evitar el daño porque hacerlas cuando el daño no está?, la fantasía del ¿que pasaría si?, se diluye ante una verdad temida...nos acostumbramos tanto a las armas que pensamos…
-
Fortalezas humanas
La soledad y el encierro pueden ser percibidos como debilidades humanas, pero es la incapacidad de comprender el mundo que nos rodea lo que realmente nos limita. Negarse a enfrentar la realidad es…
-
Reflexiones al azar
,
-
¿Digo algo si un compañero entrega sin leer lo que le escribe la IA?
Un compañero le dicta los tickets a un modelo y entrega sin leer lo que sale. Cierra más que yo, quedó arriba mío en la evaluación, y nadie del equipo preguntó nada.
-
Falta
Los seres humanos somos seres sociables, por más solitarios que parezcamos Ocupamos el contacto de un ser querido casi como el oxígeno que respiramos, Nos notamos ese oxígeno que entre y sale por…
Quizás te preguntes qué tan difícil podría ser estar con uno mismo… La realidad es más difícil y dura de lo que las personas están dispuestas a aceptar. Cada día nos levantamos con nosotros mismos,…