Dios, lo he pensado y creo que no le gusto.
Y la verdad lo entiendo, no soy el más divertido o bello o ingenioso o exitoso o atlético de todos.
Pero cada vez que lo intento solo recibo las mismas palabras, el mismo trato y la misma negativa pasiva del desinterés.
Luego de esforzarme tanto y trabajar en ser un hombre a su agrado, he entendido que lo que intentaba es imposible.
Y ahora entiendo como Te sientes.
Ese querer que Te busque cada día con amor.
Ese querer que yo este Contigo cada momento que pueda anhelar Tu presencia y darte lo mejor solo para a la hora de la verdad que Te deje de lado por cosas o personas que no traerán prosperidad a mi vida.
Me duele ver Dios, ver cómo poco a poco se desmorona y no puedo hacer nada porque el amor que le tengo es tan grande, que reclamarle por lo que está haciendo sería un crimen contra mi amor.
Me doy cuenta de lo mucho que Tu me amas a mi, de que Permites que yo haga lo que quiera, que te agradezca o no, que te quiera o no.
Estoy cansado Dios.
Cansado de no ser de interés real para esa mujer, aquella que a pesar de sus defectos y problemas propios es una persona tan buena.
Y veo que Tú me vez así.
Vez lo que yo no consideró
Vez lo que puedo hacer al ir a la dirección que me dices, vez lo que puedo ser si confío en Ti como Tú en mi.
Ahora lo entiendo Dios, tener ese amor para darlo todo y aún así no recibir ni un interés recíproco.
Creía merecerlo, pero me doy cuenta que no funciona así, que cada quien elige que amar y que el amor no funciona como uno quiere y como uno intente.
El amor solo funciona de 2 dos partes que si funcionan y aún con eso puedo estar equivocado.
Pero ya lo mejor que creo, es tirar la toalla y dejar ir a la persona que no me dijo si o no, que me dió una espera y que de juego en juego con otros me ha echo darme cuenta que no soy.
Le prometí esa noche que ella lloraba que con ella iba a estar, y así lo seguiré haciendo Dios.
No seré el hombre que estará con ella cada noche, pero seré al menos a quien acuda a hablar.
Porque quiero ser como Tú.
Ya que, al final, amar incondicionalmente es la forma pura del amor, amor del cual yo creía estar listo para dar.
Me duele no ser ese hombre, pero no voy a rendirme en mi búsqueda por conectar con alguien.
Por eso quiero que me enseñes Dios.
Me enseñes a amar incondicionalmente a este mundo que me da dolor.
Me enseñes a darle el amor que se quiere.
Y me enseñes a darle el amor que no se quiere.