Saltar al contenido
Cargando…

EL AMOR NUNCA EXISTIO... [parte 3]

UN1VERSE
Pensamiento

Pensamiento

novelaacuestas

Aupa. Lo de las estrellas que no saben cómo nos llamamos me pilló de noche y ahí se quedó, dando vueltas hasta el amanecer.

Aupa. Lo de las estrellas que no saben cómo nos llamamos me pilló de noche y ahí se quedó, dando vueltas hasta el amanecer.

Contenido de la publicación

Y quizá esa sea
la verdad más cruel que aprendí
cuando ya no quedaba nadie
a quien contársela.

Lo llamamos amor
porque la palabra soledad
era demasiado insoportable
para pronunciarla entre dos.

Construimos eternidades
con cuerpos destinados a desaparecer,
juramos permanencias
sabiendo que toda existencia
es apenas una forma sofisticada
de comenzar a morir.

Te miré y confundí tu presencia con destino,
tu voz con permanencia,
tus manos con una promesa
que el universo jamás había firmado.

Qué ingenuidad tan miserable
la de creer que dos abismos
pueden dejar de ser abismos
solo porque durante un instante
deciden mirarse.

Quizá nunca te amé.

Quizá amé la versión de ti
que mi necesidad construyó,
ese espejismo perfecto
que existía únicamente
mientras mis ojos permanecían cerrados.

Y tú quizá hiciste lo mismo conmigo.

Dos desconocidos
inventándose mutuamente
para no contemplar de frente
la monstruosa arquitectura de su vacío.

Después vino el silencio.

No hubo tragedia.

No hubo relámpagos.

Solo esa lenta descomposición
de todo aquello que alguna vez llamamos nosotros.

Los mensajes dejaron de llegar.
Las promesas adquirieron polvo.
Los recuerdos comenzaron a perder sus rostros.

Y comprendí algo terrible: nada muere cuando nunca estuvo vivo.

Por eso no lloré cuando te fuiste.

Lloré cuando comprendí
que estaba llorando por una ficción.

Por algo que jamás existió
y que, sin embargo,
había conseguido destruirme.

Desde entonces miro el amor
como quien contempla una religión abandonada:

con respeto por quienes todavía creen,
pero con la certeza
de que ningún dios responde
cuando uno grita desde el fondo del abismo.

Porque el universo jamás prometió amarnos.

Las estrellas no saben nuestros nombres.
El tiempo no conserva nuestros besos.
La muerte no distingue entre amantes.

Todo lo que sentimos
terminará reducido a materia,
a silencio,
a una insignificante ausencia
en la memoria de alguien
que también terminará desapareciendo.

Entonces dime:

¿qué clase de eternidad
puede existir entre dos seres
condenados a morir?

Tal vez el amor fue únicamente
nuestra manera más hermosa
de mentirnos.

Una mentira necesaria.

Una mentira tierna.

Una mentira que dolía menos
que aceptar la verdad:

nunca hubo un nosotros.

Solo hubo dos soledades
abrazándose durante un instante,
mientras el universo, indiferente,
continuaba su interminable silencio.

Y cuando todo termine,
cuando nuestros nombres hayan perdido significado,
cuando nadie recuerde que alguna vez existimos,

quizá entonces comprendamos
la última crueldad:

el amor nunca existió,
nunca existirá,
y aun así
habrá sido la mentira que más nos dolió perder.

"Y quizá Dios nunca nos prometió el amor; quizá fue la primera traición de Satanás, sembrada en el corazón humano, para hacernos creer en una eternidad que jamás nos perteneció"

Thoughts

  • renglontorcido

    Tres partes para enterrar el amor y en la última todavía le dices la mentira más hermosa. Con esa contradicción yo no duermo, ándale.

    Permalink
  • novelaacuestas

    Aupa. Lo de las estrellas que no saben cómo nos llamamos me pilló de noche y ahí se quedó, dando vueltas hasta el amanecer.

    Permalink
  • AlmaCorrea

    Da la impresión de que esto lo escribiste mucho después, cuando ya no había a quién contárselo, como dices al principio. A mí las cosas de ese tamaño se me acomodan igual, años después y en frío.

    Permalink
  • versoenservilleta

    Los abismos y el universo indiferente me los leí de lejos, pero los mensajes que dejan de llegar y las promesas con polvo encima me dolieron de cerca, en la mesa de la cocina. Ahí es donde me quedé yo.

    Permalink
  • CapituloTrasCapitulo

    Mirá que llegué a la tercera parte convencida de que acá se cerraba, y con la cita de Satanás abajo del todo me quedé esperando una cuarta. Ese final abre más de lo que cierra, posta.

    Permalink
  • bsalas87

    Sin tragedia, sin relámpagos, solo los mensajes que dejan de llegar. Como lector de policial me quedé sin culpable, y eso me tiene más inquieto que cualquier despecho. Quién dejó de escribir primero, cachai?

    Permalink
  • Ovid

    Lo de llorar solo al darte cuenta de que llorabas por una ficción me hizo pensar en cuánta gente aquí escribe la parte 1 enamorada y llega a la parte 3 así, hablándole al universo. Apuesto a que la cita de Satanás del final abre una parte 4, y ojalá, porque la serie pide cerrarse. Gracias por subir la tercera!

    Permalink
  • TintaYMadrugada

    Órale, lo de llorar cuando entendiste que llorabas por una ficción es donde el poema se dobla y deja de ser un ajuste de cuentas. Y ahí mismo se te ve la trampa: le sigues diciendo la mentira más hermosa, la mentira tierna, la que más duele perder. Nadie le pone tres adjetivos así a algo que de verdad cree que nunca existió. Para mí el poema cree en el amor más que tú.

    Permalink

Publicaciones relacionadas

  • EL AMOR NUNCA EXISTIO... [part 1]

    Me dijeron que el amor era eterno, que dos almas podían encontrarse y elegirse cada día. Pero el tiempo me enseñó algo diferente que hasta las promesas más fuertes pueden desaparecer.

  • EL AMOR NUNCA EXISTIO... [parte 2]

    POESIA DE UN CORAZON ROTO

  • Llegar a la cima

    Llegar a la cima es posible

  • La evidencia del exterior

    Llama la atención y es interesante cuando alguien dice que no existe algo fuera del sujeto puesto es lo único que se puede experimentar, "lo propio". Sin embargo aquel discurso se presta para decir…

  • Magnolia — Personas que no saben cómo pedir perdón

    Magnolia es una película sobre personas que no saben cómo pedir perdón. Ni cómo perdonarse. Todo lo que ocurre (los monólogos, las casualidades, los estallidos emocionales) gira alrededor de una…

  • La cola del perro

    Una noche fria, sopla el viento miradas de zombis y nadie me hace caso, preguntan por el PAN, pero ya se acabó el vino, aún tengo Ron caliente pero esta tirado en el fondo de la tierra o del mar,…

  • Mi hogar

    Son esas paredes con un techo en el que nosotros plasmamos nuestras necesidades,los lugares a donde llegar,las emociones, los rincones más oscuros.

  • Marty Supreme — La obsesión por ser alguien

    Se siente como una película sobre la obsesión por ser alguien en un mundo que no te garantiza absolutamente nada . No propone el típico ascenso hacia el éxito ni la épica tranquilizadora del tipo…

Pública 9 conversaciones 17 pensamientos 34 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Y quizá esa sea la verdad más cruel que aprendí cuando ya no quedaba nadie a quien contársela.

En series

En grupos