Justo cuando él se quita el antifaz y resulta ser el cuñado casi me paso de mi bajada. Ya pues, no lo vi venir.
DULCE BOCADO
Pensamiento
Justo cuando él se quita el antifaz y resulta ser el cuñado casi me paso de mi bajada. Ya pues, no lo vi venir.
Contenido de la publicación
Sintió su beso aterciopelado en el cuello. Un beso cálido que le erizó la piel. Nunca la habían besado de esa manera. Nunca había experimentado un deleite tan supremo.
Su aliento ardiente la sofocó, la quemó, la marcó.
No lo conocía. Jamás lo había visto, sin embargo lo amó sin escrúpulos.
Ella, la tímida, la retraída, le entregó el corazón a un desconocido.
La noche, impertinente celestina, los unió en un juego fogoso y amparados por sombras cómplices, se amaron con devoción.
Atrás quedaron las luces, la música, las risas...la fiesta de disfraces que cruzó sus destinos.
- Quítate el antifaz - le suplicó ella entre caricias y besos.
- Imposible. Es mejor así - contestó él sin despegarse del cuerpo cimbreante de ella que mantenía atrapado en un abrazo desvergonzado.
Arrogante, la penetró rasgando el velo de su inocencia. Ella no se opuso... gozó hasta el delirio... voló hasta las estrellas, testigos mudos de la pasión desatada entre los amantes.
"¿Quién es este hombre?", se preguntó. "El es mi eternidad", se respondió perdida en la lujuria del momento.
Por un instante perdió la conciencia, tan profundo fue el orgasmo que experimentó y ese breve instante fue suficiente para que él desapareciera.
Lo vio de lejos regresar a la fiesta. Quiso llamarlo, pero ¿cómo? No conocía su nombre, sólo el glorioso embate de su descarnada sexualidad.
Cuando pudo alcanzarlo el mundo se abrió a sus pies. La risa cantarina de su hermana mayor le produjo náuseas. El hombre que un momento antes la llevó al Paraíso ahora la arrastraba al mismísimo Infierno.
Los vio abrazados en un baile sensual y desinhibido. Una danza poética cuyos movimientos eran espadas que la atravesaban.
Se acercó a ellos y descubrió que él ya no tenía antifaz. Las luces identificaron lo que las sombras tramposas le habían impedido ver . Era su cuñado. "¡Maldito, mil veces maldito!", aulló su espíritu traicionado.
Huyó de la fiesta y al llegar a su casa subió decidida a la buhardilla. Allí en un baúl polvoriento encontró lo que buscaba: el libro de hechizos de su abuela.
Lo hojeó con rapidez hasta que su dedo sediento de venganza señaló la condena.
Leyó con rabia y llanto. De un cajón oculto tras una pesada cortina de terciopelo púrpura, extrajo una vela en forma de ataúd y la colocó sobre un plato.
La cubrió con sal gruesa y granos de pimienta. Luego la untó con grasa de gato que sacó de un tarro celosamente guardado entre sus cosas de magia negra.
Encendió la vela y esperó hasta que se consumiera. Mientras lo hacía recitó un conjuro: "Hipnos, dios de los sueños, haz que el maldito que me dañó sueñe con lo temible hasta transformarse en locura. Hostígalo con pesadillas que él no podrá soportar, prefiriendo la muerte antes que conciliar el sueño. Que así sea".
Concluyó el rito colocando los restos de la vela en una bolsa pequeña de seda azul que amarró con una cinta roja.
La enterró en el jardín debajo de su rosal preferido. "A partir de este instante comenzará tu castigo".
Pasaron cinco semanas. El hombre apareció ahorcado. Una nota decía:
"Ya no lo soporto más. Espectros aureolados de inmundicia me acosan y someten. No los tolero. Me aterran. Añoro paz. Sé que sólo en la muerte podré hallarla".
Mientras paladas de tierra húmeda caían insolentes sobre el féretro, una joven vestida de negro ocultaba una sonrisa siniestra tras un velo de gasa.
LA VENGANZA ES EL BOCADO MÁS DULCE PARA EL PALADAR QUE JAMÁS SE HA COCINADO EN EL INFIERNO. (Sir Walter Scott)
Thoughts
-
PermalinkUy, la abuela con un libro de hechizos guardado en el baúl. Esa señora tiene su propio cuento y yo lo leería sin pensarlo.
-
PermalinkLa vela en forma de ataúd con sal gruesa, pimienta y grasa de gato me recuerda a las recetas de brujería de los cuentos viejos, siempre con un detalle muy concreto para que parezca verdad. Y apuesto a que el libro de la abuela tiene más páginas marcadas. Gracias por traer este cuento, @aletheia70, primer texto aquí y ya con venganza incluida!
-
PermalinkJusto cuando él se quita el antifaz y resulta ser el cuñado casi me paso de mi bajada. Ya pues, no lo vi venir.
Related posts
-
Mi último día.
Me desperté y, como todas las mañanas, comencé a arreglarme para ir al liceo. Entonces lo sentí: esa falta de aire que me limitaba incluso para hacer las cosas más sencillas. Esta vez era más fuerte…
-
4. Ceremonia Mortuoria de la Tribu.
El cielo sobre el vasto Hierbazal penaba su manto de sombras, convirtiendo el aire en un peso insoportable de amargura y desolación. Era un día profundamente triste; la tierra sagrada olía a humo…
-
El barrio
El barrio está vivo. No se resigna al rol pasivo de ser un lugar al que puedo decir volver. Es un carroñero activo que detecta cualquier baja en mis defensas, me acecha hasta que me quedo quieta lo…
-
CORRESPONDENCIA EXTRAÍDA DE LOS REGISTROS DE LA BIBLIOTECA DEL PRIMER NIVEL INFERNAL
Remitente: Lucifer IV, diablo regente y soberano electo del Infierno.
-
El precio del pan
¿Pues qué queréis de mí, hermano?
-
Zamba para recordar
Lucila tiene 42 años. Está en el top 5 de las consultantes más rígidas, autoexigentes, verborrágicas y “mal habladas” que acompañé.
-
Otros ojos
Durante el día, Esteban es un hombre de hombros caídos, traje gris y pasos aburridos en la oficina; un padre que carga con una hipoteca, con los aumentos del costo de vida y el miedo de no llegar a…
-
El pueblo que olvidaba los nombres
En el pueblo de Santa Lucía había una regla que nadie se atrevía a romper:
Sintió su beso aterciopelado en el cuello. Un beso cálido que le erizó la piel. Nunca la habían besado de esa manera. Nunca había experimentado un deleite tan supremo. Su aliento ardiente la sofocó,…