Saltar al contenido
Cargando…

Dejavú

HaroldCr
Pública 0 conversaciones 1 pensamiento 7 votos positivos 0 votos negativos 0 series

He perdido la cuenta de cuántas veces lo he intentado y he fracasado en la vida.

In groups

Pensamiento

Pensamiento

no_pica_nada

¡Ay, el cinquito con la anotación negativa al lado! ¿Esa te la pusieron de verdad en el liceo?

¡Ay, el cinquito con la anotación negativa al lado! ¿Esa te la pusieron de verdad en el liceo?

Contenido de la publicación

He perdido la cuenta de cuántas veces lo he intentado y he fracasado en la vida.

Pero sigo enamorado de la idea de perseguir mis sueños.

Toco fondo, sigo remando y, cuando creo que ya no queda nada por hacer, me descubro otra vez intentando volver arriba.

Quizás ese sea mi verdadero problema...

no sé dejar de soñar, incluso cuando la realidad ya me ha enseñado cuánto cuesta hacerlo.

Durante mucho tiempo pensé que eso era suficiente.

Tener un sueño, perseguirlo y soportar todo lo que apareciera en el camino mientras existiera la posibilidad de llegar.

Quizás porque cuando uno imagina el futuro desde lejos, todo parece mucho más sencillo.... Hay una meta, hay un camino y en algún momento, debería existir una llegada.

Eso creia...

Pero con los años empecé a preguntarme algo distinto,

¿Y si el problema está precisamente en querer llegar?

Porque los sueños son perfectos mientras viven en nuestra cabeza. No fracasan, no decepcionan, no tienen consecuencias. En ellos todo encaja porque nosotros decidimos cómo termina la historia.

El problema comienza cuando intentamos sacarlos de ahí.

La realidad no funciona así, y la vida se encarga de una u otra forma de tomarte la patilla como lo hacía tu profe.

La vida me marcó mi libro de clases y me puso una anotación negativa.

No me cuestionó la nota.

No me cuestionó el conocimiento que había demostrado ni el resultado de aquello que había ejecutado.

Eso era un cinquito.

Pero había algo más escrito en esa hoja.

Una anotación negativa, justo al lado de un cinco.

Y quizás ese cinco nunca fue tan distinto de la vida.

No era un fracaso.

Tampoco era aquello que uno presume.

Simplemente estaba ahí, en la mitad.

La hoja, en cambio, ya no estaba igual.

Puedes llegar a la meta y descubrir que llegar no borra necesariamente lo que quedó escrito mientras intentabas hacerlo.

Quizás por eso los sueños empiezan a cambiar cuando intentamos convertirlos en realidad.

Aparecen las personas, el dinero, el tiempo, los errores, las decisiones que no sabemos tomar y aquellas que tomamos demasiado tarde.

Y entonces aquello que parecía perfecto comienza a perder su forma.

No porque el sueño haya sido falso.

Sino porque ahora tiene que convivir con todo aquello que no podíamos controlar cuando solamente existía dentro de nuestra cabeza.

Quizás por eso he fracasado tantas veces.

No porque no haya querido suficiente, sino porque cada vez que intenté traer algo de mi cabeza al mundo, tuve que aceptar que ya no me pertenecía por completo.

La realidad siempre cobra algo.

A veces cobra tiempo.

A veces personas.

A veces una versión de nosotros mismos que creíamos que iba a acompañarnos para siempre.

Y aun así sigo soñando.

No sé si eso me hace perseverante o simplemente incapaz de aprender.

Quizás soy ambas cosas.

Porque si algo he aprendido de fracasar es que un sueño no es una promesa.

Es una posibilidad.

Y las posibilidades tienen algo que los sueños no tienen...

Pueden salir mal.

Y esa es la tendencia.

Tal vez por eso ya no quiero preguntarme solamente qué sueño quiero cumplir.

Quiero preguntarme qué estoy dispuesto a perder para hacerlo realidad.

Y, más importante todavía, si aquello que quiero alcanzar sigue siendo mío después de todo lo que tuve que dejar atrás.

Porque quizás ahí está la diferencia entre perseguir algo y vivir por algo.

Durante mucho tiempo pensé que la vida consistía en llegar a algún lugar.

Ahora empiezo a sospechar que quizás nunca hubo un lugar definitivo al que llegar.

Porque si todo termina, ¿qué sentido tiene pasar la vida preocupados solamente por alcanzar el final?

El final de toda vida es morir.

Cada ser humano desprende de sí una historia que, tarde o temprano, estará lista para terminar.

Y aunque sepamos desde el principio que esa historia tiene un final, seguimos escribiéndola como si no lo supiéramos.

Seguimos acumulando días.

Personas.

Errores.

Éxitos.

Fracasos.

Sueños.

Entonces quizás la pregunta no sea cómo evitar el final.

Eso ya sabemos que no podemos hacerlo.

Quizás la pregunta sea qué hacemos con nuestra vida antes de llegar a él.

Porque algún día ya no habrá otra oportunidad de intentarlo.

No habrá otro sueño que perseguir.

No habrá otro fracaso del que levantarse.

No habrá otro camino que escoger.

Y cuando llegue ese momento, quizás no importe solamente la nota.

Quizás también importe lo que quedó escrito alrededor de ella.

Qué hicimos para conseguirla.

A quién dejamos atrás.

A quién encontramos en el camino.

Qué construimos.

Qué destruimos.

Qué parte de nuestra historia quedó en otros cuando la nuestra finalmente terminó.

Quizás he pasado demasiado tiempo preguntándome cómo llegar.

Y quizás debería empezar a preguntarme qué estoy haciendo mientras llego.

Porque no puedo evitar el final.

Pero todavía puedo decidir qué hago con lo que queda antes de él.

Quizás ese sea el verdadero propósito.

No conseguir que nuestra historia dure para siempre.

Sino hacer algo con ella mientras todavía podemos escribirla.

Hc

Thoughts

  • no_pica_nada

    ¡Ay, el cinquito con la anotación negativa al lado! ¿Esa te la pusieron de verdad en el liceo?

    Permalink

Related posts

  • Musa

    Me atengo, sin protesta, a no ahondar en sentimientos cuando esté frente a vos, a no buscar rozar tu mano cuando camines a mi lado. Me resigno a la distancia entre tus labios y los míos, a merodear…

  • Noche otra vez

    Noche otra vez. Las últimas señales de vida activa a mi alrededor se apagan. El silencio avanza sobre mi cárcel de puertas abiertas, para recordarme, como una burla, que he quedado sola.

  • EMPLEADO

    Trabajo todo el día sin descanso,

  • El don de magia

    Muchos dudan de su existencia,

  • LO QUE TIEMBLA CUANDO TE MIRO

    No sé qué nombre darle a esto que siento,

  • Untitled post

    Despues de escribir poemas,estos poemas y ponerle música, descubri que si los ponia en orden contaban una historia. Aqui estan. En una serie y en orden de lectura Versiones encontradas en Seavien https://www.seavien.com/series/versiones-encontradas-NKdkAVwsiUjT?sv_s=t532xduca66q

  • ECOS DE UNA MANADA C. 8

    Capítulo 8 — voz del narrador :

  • Desoledad 🥶🙁🙂

    Desoledad 🥶🙁😞