Trabajo todo el día sin descanso,
Como un perro,
como un esclavo,
Como un santo.
Trabajo tanto que no me reconozco:
Lavado,
vacío,
drenado,
blanqueado ,
purificado.
Alabado.
Por las noches floto,
Vuelo entre virtuosos y pecadores
Como un pájaro,
libre de amarras,
vuelo alto,
observo jóvenes insolentes
derrochando años frescos,
Acumulando males .
Veo a los viejos,
decrépitos,
Los observo con odio,
Ellos no trabajan.
Alabado,
purificado,
blanqueado.
Otras noches salto entre los tejados
Como gato.
Maullando en celo
buscando amor,
Un amor que me calme.
No como a un adicto,
masacrado
No como a un adepto,
arrodillado,
despojado.
Alabado,
purificado,
blanqueado.
Lo mío es calmo y sin linchamiento,
¿Para qué el límite,
el sufrimiento,
¿El dolor?
¿Para qué gastarme,
bajo la luna?
Inutilizarme.
Llevando en mi corazón y al cielo,
una conciencia que no perdonaría jamás,
Si mañana despierto tarde,
Y no llego a trabajar.