Las descoloridas plantas solo son verduras nefastas e insípidas que incitan más el odio que tengo a este colegio, puesto que al ver el paisaje todo seco y marchito, e dan ganas de explayar lo paupérrimo de esta educación ,debido a que tenemos que hacer un insulso poema sobre el biohuerto que solo engalana para su absurdo proyecto. Y la única que se llena de jubilo es el monstro de las palmas Magisteriales , con su gran ignorancia y habladuría, nos condena a un sinfín de proyectos que reducen nuestro conocimiento, pero aumenta su ilusión por conocer a cada presidente que le de un premio, aprovechándose de estudiantes que los acecha con su ´´Ángel guardián´´, su gran amiga y fiel acompañante, la que cree tener el mando de la institución educativa es La gárgola del SUBreino , aunque sucumbe ante las insignificantes lisonjas de quienes alimentan su vanidad ,como si cada lisonja constituyeran a un nuevo laurel para su inexistente grandeza.
He aquí el monstro de las palmas Magisteriales.-Una persona que presume de ser GRAN docente y parece encontrar en sus propios elogios una fuente inagotable de satisfacción ,parece estar más preocupada por alimentar su prestigio que por atender las dificultades que surgen frente a la pizarra. Nos impone hacer un poema sobre el biohuerto, una actividad que recalco me parece superflua frente a las dificultades que aún arrastramos en el aprendizaje de su propia asignatura que en vez de números vemos como pintar piedras e incluso si preguntamos sobre ello, nos silencia, nos vocifera sin razón . Y entonces me pregunto ¿ se trata de educarnos o de producir méritos con los que disfraza las carencias de su labor docente¿
He aquí el monstro de las palmas Magisteriales. Cuidado cuando te la cruces pues nunca sabrás si interpretara tus palabras como muestra de envidia, cuidado con lo que dices, por que sus argumentos pueden enredarte de tantas falacias. Y cuidado con lo que haces, porque, desde las sombras del SUBreino esta la Gárgola vigilante observa cada movimiento, presta a custodiar el trono de quien considera intocable.
En este reino, cuestionar parece ser una ofensa, disentir parece una provocación y guardar silencio, la única forma de evitar convertirse en la próxima victima del monstro de las palmas magisteriales.
autora.- LIRIO DE TINTA