Con «Todo» me refiero a ti.
Y es que no hace falta que alguien o algo mencione tu nombre para recordarte,
porque te llevo en esa parte de mi mente donde nada se olvida.
Si me preguntan por la vida, miraré tus ojos;
bastará con pensar en tu sonrisa para saber a dónde pertenezco.
– Evangs Aherdy