El domingo pasado fui a misa como cualquier otro domingo, y el padre habló de algo que me llamó la atención en la homilía. En un resumen muy corto, explicó el pasaje de la vida y como Jesús te acompaña en tu sufrimiento. En cómo la vida puede ser un constante sufrimiento. Jesús no te manda a sufrir, pero si lo haces, él no soluciona el problema, sino que carga la cruz contigo. Cargó una cruz por nosotros, así que nos ayuda a entender que en momentos de sufrimiento y pena, él nos acompaña. Jesús no te dice, “no sufras” si no te dice que si vas a sufrir, lo hagas con él al lado. El padre decía que la vida realmente se puede interpretar como un sufrimiento, porque hay altos y bajos, y a veces tan bajos que no sabes como manejarlo, así que termina siendo un sufrimiento por la incertidumbre de no saber en qué parte de la montaña rusa estas, porque no la conoces. Sin embargo, tu recompensa es el cielo, porque todo tu sufrimiento lo cobras cuando llegas al cielo y te encuentras con Dios y te das cuenta que cargar una cruz por un cierto tiempo, equivale a vivir una eternidad en plenitud. No precisamente siento que sea verdad, pero tampoco mentira, porque realmente no creo que la vida se le pueda llamar sufrimiento, porque tiene cosas hermosas, pero sí creo firmemente que nuestra recompensa por años en la tierra es el cielo. Todo esto me hizo pensar en cómo nos pasamos la mayoría de nuestras vidas cargando una cruz y pensando que todo valdrá la pena porque la recompensa es el cielo, que te olvidas de vivir el momento, porque siempre estás esperando el futuro. Y me acordé de Alaska Young, cuando le dijo a Pudge “Solo utilizamos el futuro para escapar del presente”. Y al recordar su teoría del laberinto me di cuenta que en realidad, sí es un laberinto de sufrimiento. No es la vida, ni la muerte, es el sufrir. Bolívar se pasó su vida tratando de salir del laberinto, pensando en todo lo que iba a hacer al salir, y todos sus sueños metas que cumpliría al hacerlo, pero al final seguía dentro del laberinto, dentro de su sufrimiento. ¿Cómo podemos pensar en un futuro pleno en medio del sufrimiento? ¿Confiar en que todo irá mejor realmente te hace retroceder o te hace avanzar? Porque si al final toda nuestra vida contamos con que el futuro será mejor, y sabemos que el peso de que así sea el resultado recae en nuestros hombros, no terminas tomando acción porque confiamos en un futuro incierto en el que todo va a mejorar. Escapar del presente y resguardarse del futuro realmente no te hace tomar acción para que ese futuro sea mejor. Porque sigues en el laberinto. Es meramente una escapatoria del mismo. Nos pasamos tanto tiempo en una idea del futuro, que no nos hacemos cargo del presente.
Siento que “Buscando a Alaska", es una forma de mostrar la depresión, es decir de como se ve la tristeza en la perspectiva de la persona que conoce a alguien que la padece, más no tiene idea de cómo se siente. El libro está narrado desde la perspectiva de Miles, y durante toda la historia él ve a Alaska como esta mujer perfecta que es sexy, inteligente, misteriosa, que tiene sus secretos que la hacen ser malhumorada y cambiar de emociones todo el tiempo, pero en cierta parte la hacen ser ella. Es extremadamente cool, y Pudge ama eso de ella. Durante todo el libro nos engañan con una idea de que Alaska es como esta idea de la perfección y misterio, la mezcla entre ambas que la hacen ser más interesante de lo que cualquier persona podría ser. Y cuando muere, empieza el verdadero enigma, de entender que en realidad no era perfecta, que su depresión la consumía, que ella vivía dentro de su cabeza,y que la muerte de su madre la afectó más de lo que lo demostró. Su muerte nos demuestra la fina linea de la depresión entre un accidente o un suicidio. En el querer que un accidente pase porque un suicidio sería demasiado. Pero saber que el accidente no pasará, así que existe la fina línea entre decidir si crear tú misma el accidente, y ser de un “accidente” un suicidio. Ese es el enigma de Alaska, que su depresión era más poderosa que ella, que su accidente pudo no haber sido un accidente, y simplemente su tristeza decidiendo ante ella. Por eso el sufrimiento y la tristeza son el laberinto, la constante pregunta de ¿cómo voy a salir? ¿Cómo le ganó a la tristeza? ¿Cómo salimos de este laberinto de sufrimiento?