— La luna está muerta.
Muerta muerta.
— Las ratas se la devoran.
Pieza a pieza.
— ¿Alimentaste a la luna?
No lo sé.
— El aire huele a hierro.
Que gran sorpresa.
— La luna es comida,
comida para estrellas.
Las estrellas son comida,
comida para luna.
Hay droga en mi sangre,
hay alcohol en mis heridas,
mis pies huelen a álamo y canela.
Mis vendas son de lino,
mi pecho está relleno de tela.
— ¿La lujuria es comida?
¿el orgullo es veneno?
La gula es vida
en un mar de negro deseo.
Fui anciano antes que feto,
fui cadáver antes que adolescente.
Fui aguja antes que hilo,
fui planta antes que tierra.
— La luna come cadáveres.
Entonces soy comida para ella.
— ¿Los cadáveres comen?
Comen restos de luna.
¿Por qué estás aquí pequeño fantasma?
— Porq
ue en mis ojos hay luna.
¿Brilla?
— No.