Yo quiero la luz del sol en mi todo
Y quiero creerme con el derecho sobre el suelo y el cielo,
el cielo que piso y el suelo sobre el que vuelo.
Quiero que mi oscuridad, al ver que mi luz tiene su misma intensidad, halle consuelo.
Quiero ser otro héroe sufrido del lapicero que sabe que su dueño está destruido
y que con castillos hechos de ruinas se ha conformado.
Y que ha añorado incluso
el influjo de las ilusiones—
fango de luz en el corazón—
esas que, mientras sigan vestidas con un ropaje luminoso,
serán para la búsqueda sin sentido una razón.
Me aferro a mi corazón, que a la larga es mi única posesión,
aparte de los miles de litros del líquido que es mi alma que en renglones he derramado...