cuando te dije que iba a extrañarte, no creí en ese momento que ibas a estar encontrandome por toda la casa, por toda la vida que es este dia, que recien comienza.
En los aromos con sus frondas de oro mineral, en los guardamontes que lucen los potros.
En el arroyo entre los cardales con el revolotear del bicherio, escandalo de agua y plumas, camalotales y aguaciles, entre la enmarañada selva que es todo tu pelo.
En las casas bajas de la isla, cuando pasaba en refilones miraba, estabas ahí esperando mis pasos para salir al cruce, desviándome del amable camino bordado de sarandíes.
Ahí voy entre espinas y chaucheros, por esquivarte, para no extrañarte tanto...
Pero igual es lo mismo, en sus vainas marrones están tus ojos mansos contemplando, guía para ver donde me lleva, esta manera de no querer reconocer, que te dije adiós ayer, y hoy a la mañana ya te estaba como extrañando...
Cada vez que dejo algo me siento equivoco, herrado, y sin embargo acá estoy valiéndome entero, por pedazos.
Temática entre un abismal hemisferio que decide, temible duda que a esperar los contratiempos de la huida.
se sentó una vez, se cansó de esperar, y aun así contigo es diferente;Voy mirando en una parte de mi mente lo desconocido de tu imagen, le doy la otra parte y así descorazonado se pone cuesta arriba por no poder conformarme solamente con eso. En ese eso,con mieles de panales, mordiendo abejas y ansiedades.
Remolinean los tierrales, cantan los secretos que me dicen que no hay muerte posible en este plano, que no hay forma de esquivarte en este viaje por el vadear del rio decorado.