¿Y si te quiero, pero no me alcanza?
Todo tu ser es increíble,
pero mi curiosidad ya no se impresiona fácil.
Los momentos compartidos son soñados,
tan hermosos… y tan predecibles.
Lo vivido basta, pero ya no avanza.
Tu mirada me sigue admirando,
pero la mía solo se enciende cuando te veo.
Encuentros mágicos, sí,
con trucos aprendidos de memoria.
Es el cuento que nos encanta volver a escuchar,
solo por un rato.
El final ya no importa,
porque el camino se transita con ternura,
pero sin esperanza de que lleve a destino.
Todo tan claro a mis ojos.
Todo tan incierto en los tuyos.
El viento se lleva nuestra historia
y susurra, suave, nuestros nombres.
Caricias tibias,
sin marcas profundas.
¿Y qué seremos?
¿Una historia… o solo pasado?