-Sabes, escuche de unos comerciantes en La hoja Marchita que aquí en The Uty venden la mejor carne de res de todo el reino, su carne es tan suave que...
Yuan estaba hablando lo más casual posible mientras montaban a caballo por las grandes calles de The Uty. Carrozas con mercancía pasaban a sus lados. Las personas caminaban por las banquetas y no se atravesaban en las calles como era de costumbre en Timitry. Los hermosos edificios cubrían sus simples vistas, mujeres salían a los balcones para colgar la ropa, otras regaban flores y algunos hombres miraban las calles mientras fumaban.
-Deberíamos de preocuparnos más por tu brazo- Respondió Ark mientras observaba a sus alrededores intentando ocultar su emoción que le causaba ver los grandes y hermosos edificios.
"Cuanto valdrá vivir allí" Se preguntaba.
-La comida también es buena medicina. A propósito, ¿Cómo piensas pagar las gazas si no tenemos dinero?
-Luego nos preocuparemos de eso, por ahora busquemos un lugar donde comprarla.
-Sera complicado, todos los edificios de aquí parecen tiendas, tardaremos bastante en encontrar una clínica.
Ark se quedo mirando los edificios para luego responder -Tienes razón, lo mejor será que nos separemos y busquemos cada quien por su cuenta, tu te quedaras con el caballo, yo iré a pie y nos reuniremos nuevamente en la playa, al final de cuentas no podremos comprar nada.
-Suena bien, ya mañana buscaremos como pagar lo necesario para mi brazo.
Los dos se separaron en una intercepción doble. Ark fue a la izquierda y Yuan a la derecha.
La avenida por la que venían era la más alejada de la costa, ya que era la única de las ocho que tenía acceso al continente por medio de caminos, las otras siete terminaban en los muelles o en un acantilado no muy alto. Desde la perspectiva general, es decir; Norte, Sur, oriente y occidente, Ark buscaría en los limites de The Uty, mientras que Yuan se adentraría no mucho en la ciudad. Esto lo hacían con el fin de pasar desapercibidos.
En medio de la multitud Canaly decidió hablar con Ark
«Ark ¿Cómo piensas pagar la medicina para Yuan? Literalmente no tienes dinero y dudo que cazando uno que otro animal te alcance siquiera para la mitad»
-Pensaba vender mi daga- Dijo
«¿Luego eso no es un recuerdo que tenías de tu padre Parnik?»
-Primero que nada, Parnik no es mi padre y segundo, él no existe, por lo que no tengo ni idea de donde proviene el arma, probablemente se la robe a algún cadáver o herrero.
«Okey...» Respondió con un minúsculo sentimiento de temor.
Ark siguió avanzando por la banqueta de los peatones y aunque estaba medio llena, no había las personas suficientes como para aglomerarse al estilo de Timitry. Todas las personas hombres y mujeres vestían casi igual; Un saco elegante un tanto desgastado de lana gris que los tapaba hasta las rodillas para combatir un frío despavorido que, por las mañanas aparecía más tarde que el sol. Pantalones del mismo material y color para combinar perfectamente a la moda simple de la ciudad. Si no vieras el rostro de las personas creerías que todas son iguales, unas mas altas, otras más delgadas, pero con el mismo semblante y andar triste.
Una de todas esas personas llamo la atención de Ark, un hombre que caminaba más rápido que los demás, con más elegancia, con más clase, como si su porte no fuera perteneciente a esos lugares. Era la cebra blanca. Pero... fuera de todas esas características superficiales, había en ese sujeto algo más que, solo ojos no pertenecientes a este mundo lo podrían detectar. De él emanaban porquerías inmorales para la ética Creacionista, su exhalar de aire era putrefacto capaz de matar a un ser vivo a menos de un metro, su vista tan maligna podría incluso hacer llorar a un niño.
Ark lo siguió con la mirada como un cazador que sigue a su presa. No sabía quien era el tipo, no sabía si era bueno o era malo, simplemente fue sensible a su instinto que ya no era instinto sino discernimiento.
«¿A quien sigues Ark? Tu vista esta tan enfocada en algo que pareces a esos hombres de los burdeles cuando ven a una cortesana»
-Ese tipo de allí, me parece que lo conozco.
«Todos se ven iguales Ark, debiste de confundirlo con alguien»
-No, el es diferente a los demás, tiene algo que... No me explico que es.
«Tu y tus cosas raras que no llego a entender, y eso que he vivido más de mil años»
El hombre se separo de la multitud y fue a uno de los edificios pegados a su anden. Parecía estar un poco tenso, no, más bien emocionado por quien sabe que cosas, aunque esa emoción parecía ser prohibida, porque antes de entrar se dio media vuelta para mirar atrás y confirmar si alguien lo estaba persiguiendo.
Ahora bien, para la vista de alguien común, es difícil reconocer rostros si lo único que tienes en mente es caminar para llegar a tu destino, más para Ark que estaba sumamente atento, logro reconocer de inmediato de quien se trataba, y ustedes mis queridos lectores ya se podrán imaginar quien es, así es, habló del gran líder de la casa del creador
-Es él- Dijo Ark un tanto sorprendido.
«¿Quien es "Él"?» Preguntó Canaly escondiéndose detrás de Ark como si fuera una especie de espía encubierto al estilo de la novela "Un espía con muchos dotes" famosa en el mundo de Ahet-Mit por su visión hacia el futuro y la creación de un mundo fantástico sin precedentes.
-Es el líder de la casa del creador.
«Ah» Dijo Canaly desanimada «¿Y que pasa con él? Solo se metió en un edificio y ya, no tienes porque emocionarte por minucias como esas»
-No lo entiendes ¿acaso no te gustaría descubrir que hace el líder de una iglesia de ese calibre? Sería emocionante saber que hace en sus tiempos libres.
«No se, probablemente este en la casa de un feligrés pidiéndole dinero para que su negocio prospere y además ¿Tu para que quieres saber que hace?»
Entre la gente, Ark caminó meticulosamente para intentar no llamar mucho la atención, apartándolas suavemente a un lado con una pisca de amor y devoción. Al estar lo bastante cerca del edificio, notó que este era esquinero y que un pequeño callejón lo separaba de otro. Lo más hermoso era que en ese pequeño lugar el edificio tenía ventanas, por lo que podías ver, escuchar o entrar fácilmente a los cuartos.
-Genial, el Creador me esta dando una oportunidad de conocer un poco más a ese hombre.
Ark con un poco de Parkour comienza a escalar la gran pared buscando un cuarto que le permitiera entrar.
«Esto se llama chisme y no creo que sea buena idea»
Escaló un piso y detrás de la ventana había gente reunida para comer un buen trozo de carne, en el siguiente había un hombre leyendo un libro y en el último piso, es decir el cuarto, tuvo la suerte de toparse con la voz reconocible del líder y sigilosamente se ubico abajo de la ventana.
«¿Enserio puedes resistir ahí?»
-¿Por que lo dices?
«Estas sujetándote solamente con tus brazos y no tienes un buen apoyo con tus pies»
-Si podre resistir, ahora silencio que están hablando y no puedo escuchar.
«Que grosero» Respondió altiva.
-Veo que traen noticias urgente del palacio- El líder cierra la cortina de la ventana
-Urgentes, urgente que digamos...no, solo quieren que tomes medidas antes que todo escale- Dijo una hermosa mujer sentada en un sillón sin dar el rostro.
-Y de que tengo que preocuparme entonces- El hombre se sentó de frente a la mujer que le daba la espalda.
-Supondré que estas informado de lo que paso en Timitry ¿no es así?- Su voz se sentía filosa, como si lo odiara.
-¿El atentado al gobernador y que media provincia se levanto tomando así controlo militar de la zona? Si, se lo que sucedió.
-Al rey le preocupa que suceda lo mismo aquí en The Uty, como sabrás, esta ciudad esta muy alejada de la capital y su control administrativo no es que sea el mejor, además de que hace años ya se han presentado levantamientos que desean la libertad para la provincia, estos eventos recientes pueden alentar aun más ese fuego que hay en algunos, por eso tendrás que mantener a tu congregación a raya, al final de cuentas eres el hombre con la institución religiosa más grande de The Uty, cincuenta mil almas te siguen el juego, eso si que es don de convencimiento.
La chica dijo esto último muy coquetamente para luego darse la vuelta y mostrar su hermosura descomunal igualable a la de las hermanas Güitrago; Su cabello era rubio pintado las puntas de color negro al igual que sus ojos, sus senos perfectos y redondos, era delgada y con exquisitas curvas, aunque sus muslos no eran la gran cosa, Canaly en este aspecto le ganaba. Su vestido al igual que su cabello eran de color amarillo y negro, haciendo más énfasis en el amarillo y utilizando el negro para delinear y decorar su traje. Era como ver el sol y la Luna peleando por quien demostraba más hermosura. Su oscura mirada podría ser considerada la de una asesina, pero miraban aquel hombre con dulzura.
Como la chica era descendiente del linaje de Farez, su traje era igual a su cultura.
Vestía un hermoso traje ceremonial parecido al de Rebeca cuando se vistió para Ark. Sobre sus hombros caía una gran capa bicolor que arrastraba en el suelo conforme a su caminar, en ella habían algunos símbolos como el emblema de Ahet-Mit, de la iglesia del tipo y de su tierra natal. En su oreja había un colgante de oro con forma de sol y en su cabello había un pequeño gancho parecido a la Luna. Sus tacones negros como la noche junto a delineados dorados, acompañaba como pareja a sus medias las cuales eran iguales y cubrían toda su pierna y parte de sus muslos.
Ella era sin alguna duda, una de las concubinas más intimas del rey, era la que le daba unas suculentas y placenteras felaciones.
-Ay Maldini me tenías tan olvidada.
La chica apoya la cabeza en su mano mientras observaba con una sonrisa afilada y mirada lasciva a Maldini.
-Hace tiempo que no te veía.
-Alise casi nunca vienes a The Uty ¿Cómo quieres que pase tiempo contigo?
-Pero siempre tengo que ser yo quien venga ¿Cuándo me visitaras tu en la capital?
Alise se levanto del sofá y como una leona que juega con su presa, se acerco intimidadoramente hacia Maldini y puso sus manos encima de su hombro.
-Tu sabes que es peligroso, el Rey descubriría fácilmente nuestra relación y eso significaría la muerte para ambos.
-Que aguafiestas, el peligro es lo que le da emoción.
La chica comienza a besar el cuello de Maldini, luego se pone al frente de él, se arremanga el cabello y comienza a realizarle su especialidad.
Oleadas de placer sentía Maldini, su cerebro se extasiaba de endorfinas, sus manos apretaban con fuerza el sillón para no desmayarse.
-Me gusta ver como se pone tu cara- Dijo Alise que hizo una pausa para realizar dicho comentario -Bien, ahora sigamos con lo otro, si sigo así terminaremos muy rápido.
Lo que sucedió después solo fue un encuentro romántico entre dos amantes disfrutando de lo prohibido, aunque lo gozo mas Alise, que le fascinaba este tipo de ambientes. Sus gemidos cargados de pasión, seguida de comentarios sexuales que acompañaba con entusiasmo el momento.
Ark y Canaly se sorprendieron tras escuchar lo que sucedía detrás.
«Si ves Ark, así se complace a una dama que te ama, yo incluso lo podría hacer mejor que ella»
-De eso no se trata Canaly, de eso no se trata...- Contesto con desilusión.
Cuando acabaron el acto, sus cuerpos cansados quedaron encima de un sofá largo, Maldini abajo y Alise arriba.
-Sabes Alise, en estos días podremos recorrer The Uty buscando indicios de alguna revuelta, pensaba ir solo pero ya que estas aquí podríamos ir los dos.
-¿Donde iríamos?- Pregunto la chica casi dormida encima de su pecho. Su esbeltica figura reposaba majestuosa al lado de un degenerado por dentro.
-Al sector suroeste cerca de los limites de la ciudad.
-Ah en los barrios pobres, si te acompaño, será fácil argumentar a la corte el motivo de mi compañía.
Alise pone su mentón encima del pecho para poder mirarlo fijamente.
-Además te acompañaría a todas partes mi amorcito.
Ella instintivamente empieza a darle besos en el pecho, luego baja hacia su estomago, para terminar nuevamente en... Bueno, ustedes ya sabrán.
Ark dejo de prestar atención cuando escucho los labios de la mujer chupando algo. Así que comenzó a bajar lentamente de las alturas donde se encontraba.
"No entiendo, como alguien que dice ser el mensajero del creador decida engañar a la gente para que un tirano siga gobernando, un tipo que solo aflige a su pueblo. El tal Maldini se mancha las manos con tal de mantener contento a un hombre y no al mismísimo Creador, que imbécil"
Pensamientos muy revolucionarios si me preguntas a mi, pues de toda la historia que ha vivido, lo único malo que ha visto ha sido por parte de un grupo de personas que se hacen llamar "Claro de la esperanza" Pero yo solo soy el escritor y a mi no me incumbe...creo.
«¿En que piensas cariño? cuéntale todo a tu chica»
-¿El creador me castigaría si mato a uno de los suyos?- Preguntó confundido.
«Obviamente, pero no creo que alguien como Maldini pueda considerarse alguien de los suyos, pero...¿Por que la pregunta? ¿Piensas matarlo?»
-La verdad no, simplemente tenía una duda.
Como Ark le había dicho a Yuan que se reunirían en la playa, caminó solo por las calles. Ya no había tanto flujo de gente, pues la mayoría ya estaba trabajando en las empresas administrativas o industriales que habían en la ciudad.
Sin mucho que hacer, decidió cumplirle el capricho a Canaly de tener una cita romántica.
-Oye Canaly ¿te gustaría acompañarme a ver las embarcaciones en el techo de alguna casa.
«¿Eso es una cita?»
-Llámalo como quieras.
«Claro que si»
Canaly apareció nuevamente y agarro el brazo de Ark con fuerza.
Ambos avanzaron serenamente. Canaly tenía los ojos cerrados disfrutando de cada segundo. Ark vestía con su túnica, sus manos estaban dentro de sus bolsillos sin tocar en ningún momento el cuerpo majestuoso de su celosa espada o bueno, ángel guardián de la espada, casi lo mismo.
«¿Por que nunca me tocas?»- Pregunto la chica tras notar la dura frialdad de su amado Ark
-No se, supongo que es porque no te veo con esos ojos.
«¿Y como me ves?»
Canaly había separado su rostro del brazo de Ark, era igual de pegajosa que Rebeca.
-Como mi compañera y protectora.
«Para mi es suficiente, más adelante me veras con otros ojos»
Cuando llegaron a la costa, Ark subió meticulosamente hacia el techo de una casa de tres pisos.
Arriba se podía observar gran parte del muelle, cientos de barcos anclados en la ciudad y otros cientos merodeando las aguas de los alrededores, una escena que deleito a Ark.
Él se sentó en las duras losas con las que decoraban la parte superior, desenvaino su espada y la puso a un lado para seguidamente observar el horizonte.
-Que hermoso se ve todo desde aquí- Dijo con sus pies estirados y una pose totalmente relajada.
Canaly apareció sentada al lado de él.
«Por fin tu y yo volvemos a estar solos sin que nadie nos moleste»
De forma sensual se acerco lo suficientemente a su rostro y le mordió la oreja.
Ark se estremeció al instante. Canaly sonrió al ver como reacciono.
«Sabía que esta era tu debilidad y la confirme aun más cuando esa cualquiera de Rebeca lo hiso contigo»
-Bueno, es que ninguna mujer se había acercado a mi lo suficiente como para morderme, por lo que resulto ser una sensación un tanto placentera, más aun cuando lo hacía esa chica tan linda como Rebeca.
Canaly hiso un puchero.
«Si tanto te gustaba ¿por que la rechazaste? Se notaba de lejos que sentía algo por ti.
-No quería que mi primera vez fuera con alguien como ella, tan seca de sentimientos y virgen en el verdadero amor.
«Ya veo» Contestó mientras se aferraba a su brazo.
-Canaly...¿Cómo fue la primera vez que estuviste con alguien?
Ella se exalto un poco, dejo de sujetarlo y lo miro a los ojos
«¿Po...porque quieres saber eso?» Pregunto un tanto avergonzada. «Además, sucedió hace más de mil años, no recuerdo muy bien»
-Uno nunca olvida eso.
Hubo un silencio entre ellos dos, Canaly había recogido sus piernas y las estaba abrazando.
«Fue hace mucho tiempo con el primer portador que el Creador me asigno para proteger del poder de la espada. Estábamos en medio de la nada recorriendo una basta selva, la noche era hermosa y cargada de estrellas. No me acuerdo muy bien de la conversación y de como llegamos a estar los dos desnudos uno frente al otro metidos en una tienda pequeña donde a duras penas cabía una sola persona»
Otro silencio, pero más corto que el anterior.
«El Creador me dijo que al portador que me asignara lo tenía que cuidar, respetar y ayudar en todo, pero me prohibió que me acostara con él. Esa noche rompí mi palabra y le falle. Sentí como sus brazos tomaba mi cintura, como sus manos tocaban mis senos, como sus labios besaban mi cuello. Cuando fui uno con él y la cúspide del amor se hizo presente ante nosotros, comprendí de inmediato por que la prohibición. Aparte del placer sentido y de la felicidad de estar con alguien, me di cuenta de que al ser uno con él, todo lo que él sentía fuese bueno o malo se me traspasaba a mi, convirtiéndolo a él en alguien puro por unos instantes y a mi en una impura. Cuando el Creador se entero. Siempre se entera. Me dijo que al volverme uno con los humanos perdía esa esencia divina necesaria para estar en el cielo, por lo que la única forma que tenía de regresar era dándome un corazón capaz de amar a alguien de verdad, me dijo que ese corazón le iba pertenecer a los portadores, por lo que a cualquier cambio, amaría a mi nuevo portador como si fuera la primera vez. Al principio creí que era una bendición en vez de una maldición, pero resulto ser todo lo contrario; al amar tan verdaderamente a un hombre, te expones a ser lastimada y fue eso lo que sucedió. Cuando mi primer portador supo que yo no le podría dar hijos al ser un ente que no vive al 100% en lo terrenal, decidió dejarme solo como su arma y casarse con una chica capas de dejarle descendencia. Me sentí abandonada y muy triste, quería matarlo pero a la vez no podía, lo amaba de verdad. El creador entonces me consoló con sus dulces palabras, me abrazo como si yo fuera su hija y me dijo que puso esa regla para protegerme pero que yo no lo había entendido, me reafirmo que iba a sufrir, pero que a su vez iba a disfrutar completamente la vida al poder sentirle de verdad.»
Ark la miraba fijamente mientras hablaba, no entendía su dolor, pero si veía que algo le afectaba. Canaly ya no mostraba su faceta superficial de niña celosa, sino que estaba abriendo su alma para despojarse probablemente de una carga que la atormentaba y eso para Ark era aun más sensual que cualquier baile erótico o palabras insinuadoras.
Sin previo aviso, Ark se acerco a Canaly y le dio un beso en el cachete, un beso suave, limpio y simple como su manera de matar a alguien. Ella se sonrojo por un instante mientras observaba con una pequeña sonrisa el lejano horizonte.
«¿Quieres...?» Dijo con intenciones reproductivas, aunque claramente sin ese tono sexual y más como una suplica desgarradora.
-Sabes Canaly, la vista desde aquí es muy hermosa y me gustaría quedarme más tiempo, pero ya se esta haciendo tarde y tenemos que devolvernos antes de que oscurezca- Dijo con una sonrisa.
«Esta bien» Respondió un poco desanimada, aunque se sentía más amada de lo habitual
Canaly desapareció y en su lugar quedo una espada con un símbolo extraño en la parte donde se conecta el acero con el mango. Ark tomo dicha espada y bajo del techo.
***
A eso de las cuatro de la tarde, Ark volvió a la playa. Las gaviotas volando y los cangrejos caminando por la arena lo recibieron sin saludarlo. En un mástil enterrado cerca de un pastizal estaba el caballo amarrado, por lo que Yuan ya había llegado, más no había rastro de él. Ark lo busco dentro de la tienda, pero no había nadie, sin preocuparse por él, decidió tomar el libro de las profecías y continuo con su rutina de aprendizaje poco exitosa.
Ark tenía la mente en blanco y no estaba pensando en nada, no habían preocupaciones y las conversaciones que había escuchado de Maldini y Canaly lo habían dejado sin ánimos de hacer algo. Deseaba dormir, pero eso no lo ayudaría en nada si nuevamente los de Ornir decidieran atacarlo y no fuera capaz de defenderse.
«¿Que vas hacer?»
-Yuan no esta y no tengo nada más que hacer, así que seguiré estudiando las profecías.
Con desánimos se paro frente al mar y volvió a hojear el libro. Sus ojos se perdían nuevamente en la lectura, pero esta vez sin vida. Nuevamente leyó una oración acuática, sin ganas, no esperaba algo diferente, y efectivamente nada paso a su alrededor, pero si algo en su interior.
En sus adentros no tenía emociones fuertes, tenía la mente en blanco y su ser estaba de alguna manera tranquilo. No pensaba en nada , estaba sereno porque no comprendía ni asimilaba lo que había sucedido aquel día. Estaba haciendo lo mismo por disciplina, casi como un ser mecánico, fue precisamente esa sensación la que le permitió ir más halla. Como su mente ya se había acostumbrado a leer sin esforzarse en comprender, pudo sentir sin preocuparse de recitar, tres sensaciones únicas, una diferente a la otra.
-¿Eh?
No entendía lo que sentía, pero sabía que había logrado avanzar un poco.
«¿Que pasa?»
-Sentí algo que no había sentido anteriormente.
Volvió a leer otra oración con un poco más de emoción. Sucedió igual, nada a las afueras, pero algo en su interior.
-Otra vez lo sentí.
Lo siguió haciendo una y otra vez, más no lograba desmenuzar el entendimiento para lograr comprenderlo. Las sensaciones seguían pero no se entendía lo que representaba.
Yuan llego y vio a su amigo recitando oraciones. Él cargaba en sus hombros una gran tortuga muerta.
-¿Que haces?- Preguntó
-Practicando las oraciones, estoy a punto de descubrir algo- Dijo sin verlo.
-Traje la cena-
Yuan dejo caer la pesada tortuga al suelo, haciendo que resonará como un pedazo de metal. Ark se dio la vuelta y se percato del gran animal que había traído su amigo.
-¿Donde lo conseguiste?- Preguntó intrigado.
-Por allí más halla de la pequeña arboleda hay una especie de manantial de agua dulce, allí encontré esta cosita- Puso su pie encima del caparazón del animal.
-Hare una pausa para ayudarte a preparar la comida, tal vez así despeja más la mente y logre entender lo que practico.
-¿Sabes como preparar esta cosa?
-La verdad no ¿Qué tal si lo abrimos y hacemos un caldo con ese caparazón que tiene? Probablemente la carne de ese animal le de un toque.
-Pensaba hacer lo mismo, ven ayúdame entonces.
Los dos primeramente quitaron las extremidades del animal, luego su cabeza y ahí si comenzaron a abrir el interior del animal. El primer intento fue un rotundo fracaso, Ark no logro ni siquiera moverlo un poco.
-Déjame a mi que tu eres muy débil- Dijo Yuan haciendo a parte a Ark.
Tampoco logro hacer gran cosa.
-Esta muy duro- Dijo mientras su rostro mostraba la fuerza que estaba aplicando; Sus venas bombeando sangre a todo dar y sus dientes apretándose entre si con furia.
Para tras ser vencido por esa protección descomunal de la naturaleza.
-Hagámoslo los dos juntos.
Ark agarro la entrada del caparazón por donde estaba la cabeza y lo jalo hacia la izquierda, Yuan hacia la derecha. Ambos con todas sus fuerzas intentaban imponerse ante ese caparazón tan duro. No tuvieron éxito y cayeron exhaustos en la arena.
-Voy a intentar con mi espada.
Ark se levanta y desenvaina su espada, luego prepara y calcula meticulosamente el punto donde iba realizar el corte. Tras convencerse a si mismo de que era ahí donde iba a partir la tortuga en dos, realiza un corte perfecto en horizontal. Los dos trozos del caparazón cayeron cada uno a un lado haciendo cada uno un fuerte "Tuc" Dentro de esos cuencos que parecían ser hechos con rocas, estaba viscoso y había algunos trozos de carne pegado en las paredes.
-Veo que ya dominas mucho mejor tu espada.
Yuan se levanto y agarro un caparazón.
-Si a la sopa le echamos agua de mar ¿Sabrá mejor?
-Creo que quedaría muy salado, aunque podríamos nivelarlo si le agregamos agua dulce.
-hagamos entonces eso.
Cada uno tomo un caparazón y fueron al mar donde lo llenaron una cuarta parte, seguidamente se devolvieron y rellenaron el resto con agua dulce asentada en los contenedores.
-Prenderé la fogata y herviremos el agua para comenzar a cocinar.
Los dos cocinaron con las mismas proporciones, dos patas para cada quien y la mitad de la cabeza. Como dentro del caparazón estaban los órganos, la sopa quedo un tanto espesa, saliendo de ella un olor muy agradable.
-Esto se ve delicioso- Dijo Yuan mientras revolvía su caparazón.
-Huele exquisito- Dijo Ark haciendo lo mismo.
-Quedaría mejor si le agregamos estas hiervas.
Yuan le hecho a su caparazón unas hojas, luego se las dio a Ark quien hiso lo mismo.
El resultado obtenido fue maravilloso. Ellos solos en medio de una playa desolada, habían logrado crear un manjar digno de repartir en la mesa de la familia Real. Solo el olor había atraído a unos pájaros que descendieron a sus lados, no los espantaron, en vez de eso les dieron pedazos de carne que aquellas aves deleitaron en tragar.
«Veo que hasta a los animales les gusta. Déjame probar»
Canaly hiso aparecer una cuchara de la nada y saco un poco del caldo espeso. Su rostro cambio al instante; sus mejillas se pusieron rojas y cerro los ojos para poder sentir cada oleada de sabor.
«Sabe diferente a todo, tiene su esencia en medio del sabor y el poder en lo último»
Canaly se llevo otra porción a su boca, luego otra y otra, hasta que sin previo aviso, ya no había nada en el caparazón de Ark.
-Pero que tragona eres- Dijo Ark en silencio para que Yuan no lo escuchara.
-Valla, valla, como que tenías hambre, yo ni siquiera pude acabar de comérmelo todo, y eso que le di a los pájaros.
-Bueno, no alcance a almorzar, estaba buscando los útiles médicos.
-Hablando del tema, encontré una clínica con buenos precios, si cazamos algo mañana y lo vendemos a buen precio, creo que podremos comprar lo que necesita mi mano para mejorarse. Bueno tengo sueño, así que me voy a dormir. Procura descansar Ark, mañana saldremos temprano.
Ark quedo solo observando la fogata, las aves a su alrededor se juntaron a comer los restos que Yuan dejo. La vida que estaban formando era simple, pero alentadora y reconfortante. Nada podía perturbarte a menos que tu lo permitieras y Ark lo estaba permitiendo poco a poco.
«¿Vas a seguir practicando o ya te vas a dormir?»
-Seguiré un rato más, estoy a punto de comprender algo.
Seguidamente Ark se levantó y fue hacia el mar.
-La oración era..."Agua frágil que nadie noto, vuélvete fuerte y veloz por mi amor"
Había cerrado sus ojos para concentrarse más de lo habitual, sintiendo instantáneamente aquellas sensaciones. Pausó la oración e intento sentir aun más, era como un hombre que intentaba saber de que estaba hecha la comida que estaba masticando. Nada paso, pero el rostro de Ark se veía contento. Él siguió con el resto de las oraciones y pronuncio de cada elemento; Las de fuego, las de divinidad y la de tierra.
-Creo que por fin lo entendí- Dijo tras recitar.
«¿Que comprendiste?» Preguntó Canaly con cierta emoción.
-Esas sensaciones en realidad son las tres partes bases que componen una oración, muy necesarias para realizar una con éxito. La primera es la más básica y es la que le da el arranque a la oración, se siente igual en todos los elementos. La segunda es la esencia de la oración, es la que define el elemento y siempre esta acompañada con una frase que te da pistas de lo que se trata, se siente completamente diferente cada que se recita un elemento. La tercera la percibí muy frágil y casi sin potencia o trascendencia, creo que esa sensación es el poder de la oración y creo también que se puede manipular para aumentarlo. Voy a probar mi hipótesis con la oración más básica de todas.
Ark se puso recto, sus pies estaban firmes y su túnica ondulaba con el viento. Se veía poderoso, serio y muy hermoso. Canaly incluso sintió sensaciones en su vientre al verlo así, sensaciones salvajes de un espíritu puro combinado con el corazon de un humano.
-Agua frágil que nadie noto, vuélvete fuerte y veloz por mi amor, y dile a mi enemigo, que yo soy tu portador.
Aquella gota de agua que Ark al inicio hiso parecer inofensiva, se convirtió por un instante en una escopeta cuyo retroceso no pudo controlar y lo mando a volar unos metros hacia atrás.
-Ahora si esto es un arma- Dijo feliz tras levantarse
Canaly lo aplaudía mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
«Por fin lo lograste querido»
-Tengo que seguir, al fin entiendo los conceptos y podré conseguir mejores resultados.
«Cálmate un poco, ya recitaste muchas oraciones y tu energía vital debe de estar baja, será mejor que descanses y ya mañana continuas.
-Tienes razón, mañana continuo.
Esa noche, Ark durmió muy feliz, pues aparte de la gran compañía que le daba Canaly, había logrado entender por fin los conceptos básicos de las oraciones y ahora podía profundizarlos para lograr grandes cosas. Había avanzado demasiado y eso lo hizo dormir en paz.
***
No pudieron hacer nada al día siguiente, las fuertes lluvias habían azotado la costa haciendo imposible salir de la tienda y mirar si quiera a un metro de distancia. Los golpes de las gotas resonaban como piedras tras chocar con el techo. La arena debajo de ellas se volvía húmeda, pegándose de inmediato por todo el cuerpo de Ark y Yuan. Menos mal el agua no se filtraba, ya que habían construido todo muy bien.
-Creo que no podremos cazar hoy- Dijo Yuan sacando la cabeza afuera.
-Si, pero podremos ir a The Uty cuando la tormenta se calme.
-¿Para que?
-Pues para ir a comprar las gazas y el alcohol ¿No ves como tienes tu mano? Se esta poniendo muy pegajosa y huele un tanto raro, si no la tratamos se te va a infectar.
-Si, pero ¿Cómo piensas pagar si no tenemos dinero? para eso es que necesitamos cazar.
-Voy a vender mi daga- Ark sacó de su bolsillo aquella pequeña arma que arrebata vidas.
-Ah, pero no la vendas, puedo conseguir las gazas con un intercambio.
Fue lo único que dijo Yuan para luego recostarse encima de las velas y quedarse dormido.
«Bueno, tendremos más tiempo para estar tu y yo juntitos aquí recostaditos» Canaly le dio unos ojitos muy picaros que Ark ignoro para luego acostarse.
«Oye no me ignores»
Cuando el alba comenzó a bajar y empezaba a decorar con su pincel el hermoso cielo de color naranja, Ark y Yuan salieron de su tienda listos para ir a The Uty, no sin antes estirarse un poco para relajar sus músculos. Habían pasado toda la mañana y parte de la tarde acostados completamente tiesos, sin preocuparse ni un poco por que su estomago tuviera algo.
***
Las calles de The Uty siempre hermosas, estaban plagadas de personas y carrozas que se devolvían para sus hogares como amigos que salen de una fiesta. En el rostro de cada uno de ellos se les notaba el cansancio de una jornada de trabajo finalizada, con una pisca de falta de moral y escrúpulos. Algunos tenían la ropa rasgadas junto con los brazos y rostros quemados por el sol, al parecer eran gente del vulgo que trabajaban en el puerto cargando o descargando barcos.
-¿Seguro que es por aquí?- Pregunto Ark un poco asustado- Se parecen a las personas que habitan en La Hoja Marchita.
-Si es por aquí, no cobraban tan caro y se notaba que vendían cosas de buena calidad.
Pese a que las personas se veían sucias y agotadas, las casas alrededor de ellos eran muy hermosas, completamente lo contrario a lo que sus habitantes mostraban. La farmacia no era la excepción, por fuera era reluciente, blanca, de ventanillas negras polarizadas.
-No tienes tan mal ojo Yuan, este sitio se ve muy decente, aunque no entiendo porque tiene las ventanas polarizadas.
-Si lo mismo pensé antes de entrar.
-¿A que te refieres?
Yuan no contesto y entró al lugar.
Ahí dentro todo era diferente. De entrada, el recepcionista era un tipo gordo y de cabello tan largo, que parecía ser un rocanrolero retirado y con cinco hijos. El mostrador tenía vomito de algo tan raro, que no parecía comida. Los estantes tenían suciedad y algunas ratas caminaban encima de las medicinas. Todo era totalmente antihigiénico, completamente opuesto a la cara que daba a la calle.
-Buenas tardes- Dijo Yuan- Vengo por lo que te pedí el otro día.
El tipo tenía su mano derecha entre los pantalones, aunque no se veía porque el mostrador lo tapaba. Con su mano izquierda veía una revista con unas figuras borrosas que no alcanzaron a distinguir
-Oh eres tu ¿Trajiste lo que te encargue?- Sacó su mano del pantalón y dejo la revista a un lado.
-La verdad no, pero traje algo un tanto diferente.
Yuan le dio un codazo a Ark y él dejo encima del mostrador una daga.
El tipo examinó el arma de pies a cabezas como un evaluador de diamantes que revisa la joya meticulosamente.
-Me dijiste que querías darle un regalo a tu hijo y que mejor que el cráneo de un animal salvaje, pero creo que esto podrá ser aun mejor- Argumento Yuan.
-Me sirve de igual forma. Aquí tienes tus gazas, ya están esterilizadas, por lo que solo limpia la herida y póntelas. Ahora lárgate, quiero seguir con lo mío.
Ark y Yuan obedecen, saliendo del lugar para que el continuara con lo suyo, ¿y que era lo suyo se preguntaran? Nada más y nada menos que el arrebato de su coquetería, así es amigos, iba a jugar con su palito.
En las afueras del local, frente a la calle, Ark veía con entusiasmo y precisión la gaza esterilizada.
-Podrá ser un lugar asqueroso, pero al menos si vende cosas de calidad.
-Te lo dije- Yuan quitó de sus manos la gaza y la guardó en uno de los bolsillos de su túnica- Vámonos, ya conseguimos lo que necesita...-
El bullicio de una multitud reunida lo interrumpió, desenas de personas se amontonaban alrededor de un hombre.
-Es momento de exponer nuestros problemas, de compartir culpas para hallar soluciones- Se escuchó decir desde allí- Avivemos este fuego que esta surgiendo desde el norte del reino. No callemos, no podemos continuar por ese camino lleno de dolor y miseria. No los invito a que tomen armas y maten a quienes los afligen, hay mejores maneras de lograr un cambio y no quedarnos callados es una de ellas. Ahet-Mit no es solo de la familia real y de sus funcionarios, Ahet-Mit es nuestra y de nuestros hijos.
-¿Que le pasa a esa gente?- Dijo Yuan con indignación- Vámonos Ark, tenemos que devolvernos ¿Ark?
Su amigo no le estaba prestando atención, sino que tenía su vista puesta a la multitud
-¿Y si vamos?- Dijo con una sonrisa de camaradas.
-No jodas ahora, tenemos que irnos.
Ark levanto sus hombros en señal de desacuerdo y camino hacia la multitud.
Yuan soltó un suspiro -Aquí vamos de nuevo.
-Nosotros los obreros trabajamos todo el día por un sueldo que a duras penas nos alcanza ¿Acaso ese es el futuro que quieren para sus hijos? ¿Una realeza que cada vez ignora más a su pueblo?
Cuando los dos se acercaron lo suficiente, descubrieron que la persona que hablaba era un hombre pálido de piel blanca manchada con aserrín de los barcos, su vestimenta estaba sucia y muy, pero muy desgastada, al más mínimo soplo se podía desgarrar de él y dejarlo desnudo, además estaba flaco y olía medio raro.
La gente a su alrededor escuchaba con atención y algunos empezaban a murmurar entre ellos "Esta loco, de seguro busca que los guardias lo maten" "No me parece buena idea escucharlo" " Que el creador perdone tu impertinencia" "Es Joven y tonto, no le pongan cuidado"
-¿Que piensas hacer luego muchacho?- Habló alguien en medio de la multitud.
-¡Ah!- Grito una señora- Es el líder Maldini
Los murmullos aumentaron "¿Que hace Maldini aquí?" "¿Estará evangelizando personas?"
-¿Acaso tu plan es alborotar toda esta gente que lo único que busca es devolverse a sus hogares? Porque eso es lo que estas haciendo, intentas perjudicar a una gente honrada y calmada, que jamás a manchado sus manos de sangre.
La voz autoritaria y muy reconocida de Maldini, hizo que más gente se reuniera al rededor de ellos. Ark Y Yuan que habían permanecido atentos a todo, se veían ahora presionados por la cantidad de personas que se amontonaban.
-¿Por que te hago caso?- Se preguntaba Yuan con cierta lamentación en su rostro mientras lo estrujaban.
-Calla que se esta poniendo bueno.
El chico intento defenderse.
-No intento perjudicar a nadie, solo quiero que todos vean la verdad que los rodea.
-¿Una verdad de que? Acaso fuiste al palacio y le preguntaste al Rey "O soberano ¿Por que estamos como estamos? ¿Por que nos tienes así? Dime lo que sucede en medio de tus aposentos, ilumíname con lo que tu sabes" ¿Lo hiciste? Claro que no. Juzgas sin saber lo que sucede en el fondo, no sabes los que están involucrados, no tienes soluciones ejemplares y aun así hablas como si todo fuera fácil, como si no hubieran más problemas que resolver. Tratas a estas personas que te dieron su honroso tiempo como peones que puedes sacrificar en el tablero para acercarte al Rey. Tu vez a gente que puedes sacrificar- Maldini estira sus manos- Yo solo veo un pueblo que busca la paz del creador, un pueblo que obedece la autoridad sin que la cuestionen.
La gente comenzó aplaudirlo y a gritar de emoción, mostrando total acuerdo con Maldini.
El chico se lleno de miedo y palideció aun más.
Todas las personas comenzaron a insultarlo y a golpearlo. El pobre tipo no sabía de adonde venían los golpes y se cubría el rostro con tal de protegerse aunque sea un poco.
-Gente idiota- Dijo Yuan al ver lo que sucedía.
-¿Acaso no vez lo que hacen?- Preguntó Ark.
-Solo veo estupidos sin remedio que intentan alborotar a las personas y gente idiota que no reconoce que están mal. Vámonos, no valla a ser que se alboroten aun más y comiencen a golpear a todo mundo.
Más cuando Yuan intento alejarse, Ark puso la mano en su hombro y lo detuvo.
-Ponte la capucha y acompáñame sin hacer ruido.
Yuan lo miró inconforme, pero obedece sin decir palabra alguna.
De forma reservada y con cierta distancia, ambos comenzaron a seguir a Maldini que iba acompañado por una hermosa dama de cabellos dorados que a plena noche vestía de manera ceremonial y de color negro con delineados dorados. A los lados de la pareja, habían dos Guardias Reales protegiéndolos en todo momento. Los faroles iluminaban buena parte de la calle aunque no todo. Además, también habían personas aunque mucho menos considerando que ya era de noche.
-¿Viste lo que sucedió verdad Alise?
Ark y Yuan podían escucharlos perfectamente desde una distancia segura.
-Si, la gente de estos lugares no sabe vestir, sus trajes eran horribles y sucios, casi me enmugran el mío- Contesto con despreció y cierto asco.
-Eso no, habló del chico, estaba intentando revolotear a las personas en público
-Pero solo era uno y nadie le estaba prestando atención.
-No lo estas entendiendo, mira, lo que hiso el muchacho es como un virus, al principio no les das mucha importancia, crees que con algunas yerbas o raíces te vas a sanar y no aplicas un antiviral, pero poco a poco te vas sintiendo mal y de la nada, pum, tu cuerpo esta infectado por completo, por lo que cuando deseas aplicar el antiviral, ya es demasiado tarde- Hubo un ligero silencio entre ellos, ya que Maldini estaba sacando su paraguas para cubrirse de la lluvia que de nuevo empezaba a caer- Algunas personas ya están cansadas ya están cansadas del trato que les da la realeza, comienzan a leer y a estudiar, observan como están los demás reinos, viven en ellos y los analizan, se llenan de conocimiento y piensan que descubrieron la forma de mejorar su hogar. Por eso es que la buena y verdadera educación se le debe de dar a las que están de nuestro lado, saber a quienes se becan y que pueden ofrecernos a cambio, esta clase de personas siempre estarán agradecidas con quienes les ayudaron a salir del lodo, por lo que harán siempre lo que uno les ordene, en cambio, esta gente bruta y del montón no deben de escuchar ni decir nada relacionado con la ideología de un cambio, porque después se llenan de esperanzas y comienzan a alzarse en contra de quienes los dominan. Por eso se les debe de mantener en un corral lo suficientemente cómodo para que no lo quieran abandonar, pero también lo suficientemente barroso para que les cueste salir de ahí, el problema es que ya no están cómodos y están buscando la forma de escapar.
-Entonces ¿Qué vas hacer?- Dice Alise dulcemente mientras se acuesta en su hombro.
-Yo por el momento hablare de estos temas a la congregación, es necesario mantenerlas segadas para dirigirlas más fácilmente. Aplacare todo pensamiento de rebeldía que intente ingresar a mis subordinados y los mantendré muy ocupados sirviendo sin descanso para que no les de tiempo de pensar en algo diferente. Ya sabes lo tonto que son cuando les dices que no le sirven al hombre sino al Creador. Entre menos contacto tengan con el mundo halla afuera, mejor para tenerlos sesgados.
Maldini llevaba consigo un paraguas, el cual abrió para cubrirse de una pequeña llovizna que apareció de la nada.
-Entre menos vean el sufrimiento de las personas y más se la pasen en la iglesia, menos simpatizaran con el dolor ajeno, volviéndolos así unos absolutos religiosos que nunca aceptaran como amigo a un mundano, les fomentare un mensaje de pureza y de no mezclarse con esa gente rebelde, así la presión social mantendrá a raya a los pocos que se animen a desobedecerme.
-Que plan tan elaborado, no por nada eres el líder de 50 mil almas.
-La gente estúpida y carente de razón son fáciles de manipular si sabes controlar sus emociones.
Yuan para de golpe, no porque sintiera repulsión o algún complejo abstracto de bondad. Discursos así no le importaba en lo absoluto, él no era un tonto que se iba dejar meter los dedos a la boca, ni un santo que ayudaría a otros para que vean la verdad. Él era un ente de razón pura que no dejaba a sus emociones decidir por su bienestar. La razón por la que paro, fue porque entendió lo que Ark trataba de decirle.
-¿Es él el siguiente verdad?
Ark no responde.
-No te entiendo Ark y por más que me esfuerce no te comprendo ¿Por que quieres ayudar a esta gente? ¿Acaso no recuerdas lo que nos hacían en Lino Blanco? Las veces que nos golpeaban, nos atormentaban, nos robaban, nos juzgaban. Son solo gente tonta que no piensan por si misas, borregos que hacen lo que se les manda ¿Por que quieres ayudarlos?
-Este...pues...
-Vez, ni siquiera sabes que responderme, intentas ayudar una causa perdida cuando tu eres lo mismo "Una causa perdida" Pones tu vida en juego por emociones idiotas, por sentimientos inoportunos ¿Y cual es tu respuesta? Una sensación que el Creador pone dentro de mi. Eres ciego al igual que ellos.
Sin respuesta por parte de su amigo.
-Cambiaste mucho desde que cargas con esa espada, haces cosas de héroes, pero dices que no eres uno, dejas morir a gente que te ama, pero ayudas a los mentirosos ¿Qué eres Ark?
Silencio total.
Yuan ya se había cansado de seguir a Ark. Pese a que era su único amigo y probablemente lo más cercano a que tenía de familia, no podía seguir poniendo su vida en juego por un imbécil que no sabía quien era, por un tonto que parecía ser todo en un mismo ser; malo, diabólico, santo, impuro, héroe, villano, asesino, profeta, humano...
Poco a poco, la silueta de Yuan se va alejando en medio de la oscuridad.
-¿A donde vas Yuan?- Gritó Ark
-A cualquier lado que no sea donde ti.
La tormenta entonces cayó como torrente que limpia todo a su paso.