Terror En Santa Elena
INTRODUCCIÓN
Después de los acontecimientos en la mansión Newhell —denominados como “la masacre de año nuevo”—, Leonardo debe cumplir una sentencia de 45 años en el Hospicio Psiquiátrico Santa Elena, tras ser declarado culpable por las muertes de su hermano y seis amigos dentro del inmueble.
Una década más tarde, una serie de hechos extraños comienzan a suceder. El padre Antonio y Judith, una de las enfermeras, deberán intervenir para proteger a Mariela, Yamile y Myriam, mientras la entidad que habita en Leonardo toma el control absoluto del edificio.
PRÓLOGO
19 de junio de 1990 -La voz del locutor crujía en la radio del pueblo de Tortugas:
“...Seguimos sin avances en el caso de la llamada Masacre de Año Nuevo. Los familiares de las víctimas continúan reclamando justicia, mientras el principal sospechoso, Leonardo López, de diecisiete años, se declaró inocente. Alegó haber estado bajo un trance de posesión que le impide recordar lo ocurrido dentro de la mansión. Los peritajes psiquiátricos, sin embargo, dictaminaron demencia. Ante esta situación, el juez dio por cerrado el caso, declarando al sospechoso culpable del asesinato de los siete jóvenes y poniendo una condena de cuarenta y cinco años de prisión, pena que deberá cumplir internado en el Hospicio Psiquiátrico Santa Elena.”
11 de junio de 1999.
Leonardo llevaba casi una década pagando condena entre esas paredes blancas. Diez años encerrado por un crimen de sangre que sus manos ejecutaron, pero que su mente no planeó. Diez años alimentando, en el rincón más oscuro de su ser, al verdadero monstruo que respiraba dentro de la mansión Newhell.
EL DATO: el final de esta segunda parte conecta directamente con los acontecimientos de Antonio en San Genaro.
El epílogo de Terror En Santa Elena conecta a Antonio en una tercera novela llamada ENCARNACIÓN.